Inicio - VIS Vaticano - Recibir VIS - Contáctenos - Calendario VIS

El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

últimas 5 noticias

VISnews en Twitter Ver en YouTube

viernes, 28 de noviembre de 2014

El Papa llega a Turquía, ''tierra que puede favorecer un encuentro de civilizaciones e identificar vías factibles de paz y de auténtico progreso''


Ciudad del Vaticano, 28 noviembre 2014 (VIS).-El Papa Francisco ha comenzado esta mañana el sexto viaje apostólico de su pontificado. Su visita a Turquía tiene un carácter esencialmente ecuménico, como lo tuvo el de sus predecesores, ya que ese país ocupa un lugar privilegiado en la geografía de los viajes pontificios desde la época del Delegado Apostólico Angelo Roncalli, al que las autoridades turcas, después de su elección con el nombre de Juan XXIII, definieron como ''el primer papa turco de la historia''. Turquía fue también la meta del quinto viaje apostólico de Pablo VI (1967) y de alguna forma el corolario de su histórico viaje a Tierra Santa en el que tuvo lugar su histórico abrazo con el Patriarca Ecuménico Atenágoras en Jerusalén. Juan Pablo II continuó la tradición con su cuarto viaje (1979) al igual que Benedicto XVI en 2006.

El Santo Padre que salió del aeropuerto romano de Fiumicino a las 9.00 llegó a la capital turca, Ankara, a las 13.00 (hora local) donde fue recibido por las autoridades civiles y religiosas y desde allí se desplazó en automóvil al mausoleo de Mustafa Kemal Atatürk, fundador y primer presidente de la República Turca, el ''Padre de los Turcos'' que marcó la ruptura radical del país con su pasado otomano y sentó, en la Constitución de 1937, las bases de un estado laico moderno. A su llegada el Papa fue recibido por el Comandante del Cuerpo de Guardia y después de subir la escalinata de honor depositó una corona de flores en el monumento donde rezó unos minutos. A continuación fue acompañado a la cercana Torre del Pacto Nacional, que forma parte del complejo monumental, y firmó en el Libro de Oro con estas palabras: ''Formulo mis mejores deseos para que Turquía, puente natural entre dos continentes, sea no solamente un cruce de caminos, sino también un lugar de encuentro, de diálogo y de convivencia serena entre los hombres y mujeres de buena voluntad de cualquier cultura, etnia o religión''.

Finalizada su visita se trasladó al Palacio Presidencial, ''Ak Saray'', el Palacio Blanco, inaugurado hace apenas dos meses por el presidente Recep Tayyip Erdogan, que sustituye al histórico Palacio de Cankaya. El presidente Erdogan acogió al Santo Padre y ambos conversaron unos minutos en privado antes de que Francisco pronunciase su primer discurso en tierra turca dirigido a las autoridades reunidas en el Ak Saray.

''Me alegra visitar su país, rico en bellezas naturales y en historia, plagado de huellas de antiguas civilizaciones y puente natural entre dos continentes y entre diferentes expresiones culturales -dijo Francisco- Esta tierra es bien querida por todos los cristianos por haber sido cuna de san Pablo, que fundó aquí diferentes comunidades cristianas; por haberse celebrado en esta tierra los siete primeros concilios de la Iglesia, y por la presencia, cerca de Éfeso, de lo que una venerable tradición considera la ''Casa de María'', el lugar donde la Madre de Jesús vivió durante unos años, y que es meta de la devoción de tantos peregrinos de todas las partes del mundo, no sólo cristianos, sino también musulmanes.

''Pero las razones de la consideración y el aprecio por Turquía -señaló- no se deben sólo a su pasado, a sus antiguos monumentos, sino también a la vitalidad de su presente, la laboriosidad y generosidad de su pueblo, el papel que desempeña en el concierto de las naciones. Es para mí un motivo de alegría tener la oportunidad de continuar con ustedes un diálogo de amistad, estima y respeto, en la línea emprendida por mis predecesores, el beato Papa Pablo VI, san Juan Pablo II y Benedicto XVI, diálogo preparado y favorecido a su vez por la actuación del entonces Delegado Apostólico, Mons. Angelo Giuseppe Roncalli, después san Juan XXIII, y por el Concilio Vaticano II''.

El Papa reiteró la necesidad de un diálogo que ''profundice el conocimiento y valore con discernimiento tantas cosas que nos acomunan, permitiéndonos al mismo tiempo considerar con ánimo lúcido y sereno las diferencias, con el fin de aprender también de ellas. Es preciso llevar adelante con paciencia el compromiso de construir una paz sólida, basada en el respeto de los derechos fundamentales y en los deberes que comporta la dignidad del hombre. Por esta vía se pueden superar prejuicios y falsos temores, dejando a su vez espacio para la estima, el encuentro, el desarrollo de las mejores energías en beneficio de todos''.

Para ello, ''es fundamental que los ciudadanos musulmanes, judíos y cristianos, gocen – tanto en las disposiciones de la ley como en su aplicación efectiva – de los mismos derechos y respeten las mismas obligaciones. De este modo, se reconocerán más fácilmente como hermanos y compañeros de camino, alejándose cada vez más de las incomprensiones y fomentando la colaboración y el entendimiento. La libertad religiosa y la libertad de expresión, efectivamente garantizadas para todos, impulsará el florecimiento de la amistad, convirtiéndose en un signo elocuente de paz''.

''El Medio Oriente, Europa, el mundo, esperan este florecer. El Medio Oriente, en particular -constató Francisco- es teatro de guerras fratricidas desde hace demasiados años, que parecen nacer una de otra, como si la única respuesta posible a la guerra y la violencia debiera ser siempre otra guerra y otras de violencias.¿Por cuánto tiempo deberá sufrir aún el Medio Oriente por la falta de paz? No podemos resignarnos a los continuos conflictos, como si no fuera posible cambiar y mejorar la situación. Con la ayuda de Dios, podemos y debemos renovar siempre la audacia de la paz. Esta actitud lleva a utilizar con lealtad, paciencia y determinación todos los medios de negociación, y lograr así los objetivos concretos de la paz y el desarrollo sostenible''.

Dirigiéndose al presidente Erdogan, el Papa reafirmó que para llegar a una meta tan alta y urgente, ''una aportación importante puede provenir del diálogo interreligioso e intercultural, con el fin de apartar toda forma de fundamentalismo y de terrorismo, que humilla gravemente la dignidad de todos los hombres e instrumentaliza la religión. Es preciso contraponer al fanatismo y al fundamentalismo, a las fobias irracionales que alientan la incomprensión y la discriminación, la solidaridad de todos los creyentes, que tenga como pilares el respeto de la vida humana, de la libertad religiosa – que es libertad de culto y libertad de vivir según la ética religiosa –, el esfuerzo para asegurar todo lo necesario para una vida digna, y el cuidado del medio ambiente natural. De esto tienen necesidad con especial urgencia los pueblos y los Estados del Medio Oriente, para poder ''invertir el rumbo'' finalmente y llevar adelante un proceso de paz exitoso, mediante el rechazo de la guerra y la violencia, y la búsqueda del diálogo, el derecho y la justicia''.

''En efecto, hasta ahora estamos siendo todavía testigos de graves conflictos. En Siria y en Irak, en particular, la violencia terrorista no da indicios de aplacarse. Se constata la violación de las leyes humanitarias más básicas contra los presos y grupos étnicos enteros; ha habido, y sigue habiendo, graves persecuciones contra grupos minoritarios, especialmente – aunque no sólo – los cristianos y los yazidíes: cientos de miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares y su patria para poder salvar su vida y permanecer fieles a sus creencias. Turquía, acogiendo generosamente a un gran número de refugiados, está directamente afectada por los efectos de esta dramática situación en sus confines, y la comunidad internacional tiene la obligación moral de ayudarla en la atención a los refugiados. Además de la ayuda humanitaria necesaria, no se puede permanecer en la indiferencia ante lo que ha provocado estas tragedias. Reiterando que es lícito detener al agresor injusto, aunque respetando siempre el derecho internacional, quiero recordar también que no podemos confiar la resolución del problema a la mera respuesta militar. Es necesario un gran esfuerzo común, fundado en la confianza mutua, que haga posible una paz duradera y consienta destinar los recursos, finalmente, no a las armas sino a las verdaderas luchas dignas del hombre: contra el hambre y la enfermedad, en favor del desarrollo sostenible y la salvaguardia de la creación, del rescate de tantas formas de pobreza y marginación, que tampoco faltan en el mundo moderno''.


''Turquía, por su historia, por su posición geográfica y por la importancia en la región -finalizó el Papa- tiene una gran responsabilidad: sus decisiones y su ejemplo tienen un significado especial y pueden ser de gran ayuda para favorecer un encuentro de civilizaciones e identificar vías factibles de paz y de auténtico progreso. Que el Altísimo bendiga y proteja Turquía, y la ayude a ser un válido y convencido artífice de la paz''.

Indulgencias por el Año de la Vida Consagrada


Ciudad del Vaticano, 28 noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre, con ocasión del Año de la Vida Consagrada, concederá indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre) a todos los miembros de las instituciones vida consagrada y a los demás fieles verdaderamente arrepentidos y movidos por un espíritu de caridad, a partir del primer domingo de Adviento de este año hasta el 2 de febrero 2016, día de clausura del Año de la vida consagrada. La indulgencia puede aplicarse también como sufragio por las almas del Purgatorio.

La indulgencia se obtendrá:

En Roma, cada vez que participen en las reuniones y celebraciones internacionales establecidas en el calendario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y por un período de tiempo apropiado mediten con piedad, concluyendo con Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima aprobada e invocaciones a la Virgen María.

En todas las Iglesias particulares, cada vez que en los días diocesanos dedicados a la vida consagrada y en las celebraciones diocesanas organizadas para el Año de la Vida Consagrada, visiten la catedral u otro lugar sagrado designado con el consentimiento del Ordinario del lugar, o una iglesia conventual o el oratorio dede un monasterio de clausura y recen públicamente allí la Liturgia de las Horas, o un período de tiempo apropiado meditarán con piedad concluyendo con Padre nuestro, la Profesión de fe en cualquier forma legítima aprobada e invocaciones a la Virgen María.

Los miembros de los Institutos de vida consagrada que, por enfermedad u otra causa grave no puedan visitar los lugares sagrados, podrán obtener la indulgencia plenaria si, con total desapego de cualquier pecado y con la intención de poder cumplir tan pronto como sea posible las tres condiciones habituales, efectuen la visita espiritual con profundo deseo y ofrezcan las enfermedades y molestias de su vida a Dios misericordioso a través de María misericordioso, añadiendo las oraciones más arriba indicadas.

Para facilitar el conseguimiento de la gracia divina por medio de la caridad pastoral, la Penitenciaría Apostólica, -que firma el decreto de indulgencia- pide a los canónigos,los miembros del capítulo, los sacerdotes de los Institutos de Vida Consagrada y a todos los que tienen la facultades de escuchar las confesiones que administren con frecuencia el sacramento de la Penitencia y la Sagrada Comunión a los enfermos.


Aviso


Ciudad del Vaticano, 28 noviembre 2014 (VIS).-Con motivo del viaje apostólico del Papa Francisco a Turquía el VIS transmitirá también su boletín el sábado 29 y el domingo 30 de noviembre.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Servid vino nuevo en odres nuevos, dice el Papa a los representantes de la vida consagrada

Ciudad del Vaticano, 27 de noviembre 2014 (VIS).-La Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica ha celebrado su asamblea plenaria reflexionando sobre la actualidad de la vida consagrada en la Iglesia, cincuenta años después de los documentos conciliares ''Lumen gentium'' y ''Perfectae caritatis''. El tema elegido era ''Vino nuevo en odres nuevos'' y el Papa Francisco, recibiendo esta mañana a ochenta de sus participantes, ha basado su discurso en los múltiples significados de esa frase.

''En la parcela de la viña del Señor representada por los que han elegido imitar a Cristo más de cerca mediante la profesión de los consejos evangélicos,ha madurado la uva nueva uva y se ha exprimido el vino nuevo - observó el Pontífice- En estos días os habéis propuesto discernir la calidad y el sabor del "vino nuevo" cosechado en la larga temporada de la renovación, y al mismo tiempo evaluar si los odres que lo contienen, representados por las formas institucionales presentes hoy en día en la vida consagrada, son adecuados para contener este "vino nuevo" y favorecer su plena madurez. Como os he recordado otras veces no debemos tener miedo de dejar los "odres viejos": es decir, de renovar los hábitos y las estructuras que, en la vida de la Iglesia y, por tanto, también en la vida consagrada ya no responden a lo que Dios nos pide hoy para que su Reino avance en el mundo: las estructuras que nos dan falsa protección y condicionan el dinamismo de la caridad y los hábitos que nos alejan del rebaño al que hemos sido enviados y nos impiden escuchar el grito de los que esperan la Buena Nueva de Jesucristo''.

''No os escondéis -prosiguió- los puntos débiles que puede tener la vida consagrada en nuestros días como la resistencia de algunos sectores al cambio, la menor fuerza de atracción, el importante número de abandonos, la fragilidad de algunas rutas de formación, el afán por las tareas institucionales y ministeriales a expensas de la vida espiritual, la difícil integración de la diversidad cultural y generacional, el problemático equilibrio en el ejercicio de la autoridad y en el uso de bienes.. Me preocupa también la pobreza... San Ignacio decía que la pobreza es la madre y también el muro de la vida consagrada. Y es madre también porque da vida y como muro protege de la mundanidad. Seguís queriendo escuchar las señales del Espíritu que abre nuevos horizontes y empuja a nuevos caminos, siempre partiendo de la regla suprema del Evangelio e inspirados por la audacia creativa de vuestros fundadores y fundadoras''.

El Papa enumeró después los criterios de orientación a seguir en la ''ardua tarea de evaluar el vino nuevo y comprobar la calidad de los odres'', citando entre ellos, la originalidad evangélica de las opciones, la fidelidad carismática, la primacía del servicio, la atención a los más pequeños y frágiles y el respeto por la dignidad de cada persona.

Antes de finalizar, animó a los presentes a seguir trabajando con generosidad e ingenio en la viña del Señor, ''para cosechar el vino bueno que revitaliza la vida de la Iglesia y alegra los corazones de tantos hermanos y hermanas necesitados de vuestra atención'' y subrayó que ''tampoco la sustitución de los odres viejos por los nuevos no es automática sino que requiere el compromiso y la capacidad para proporcionar el espacio idóneo para acoger y hacer fructificar los dones con que el Espíritu sigue embelleciendo a la Iglesia su esposa''. ''No os olvidéis -concluyó- de proseguir el camino de renovación iniciado y ,en gran medida, realizado en los últimos cincuenta años, examinado toda novedad a la luz de la Palabra de Dios y escuchando las necesidades de la Iglesia y del mundo contemporáneo y utilizando todos los medios que la Iglesia pone a vuestra disposición para avanzar en el camino de vuestra santidad personal y comunitaria. Y entre estos medios el más importante es la oración...Decid a los nuevos miembros, por favor, que rezar no es perder tiempo, que adorar a Dios y alabarlo no es perder tiempo. Si nosotros, los consagrados, no nos detenemos cada día ante Dios en la gratuidad de la oración, el vino se volverá vinagre''.

Migrantes y pobres, doble desafío de la pastoral urbana

Ciudad del Vaticano, 27 noviembre 2014 (VIS).-Francisco ha recibido en audiencia esta mañana, en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, a los participantes de la segunda fase del Congreso Internacional de la Pastoral de las Grandes Ciudades, que se celebró en Barcelona (España) del 24 al 26 de noviembre. El Santo Padre ha aprovechado la ocasión para profundizar sobre cuatro desafíos y posibles horizontes de la pastoral urbana, ''los lugares desde donde Dios nos está llamando -ha dicho-... y los aspectos a los cuales creo que debemos prestar especial atención ''.

En primer lugar ha mencionado la necesidad de ''implementar un cambio en la mentalidad pastoral'' ya que según el Pontífice, ya no estamos en la época de la cristiandad en la que la Iglesia era el único referente de la cultura, y como autentica maestra, sentía la responsabilidad de delinear y de imponer no sólo las formas culturales sino también los valores. ''Hoy ya no somos los únicos que producen cultura, ni los primeros, ni los más escuchados. Por tanto, necesitamos un cambio de mentalidad pastoral, pero no de una ''pastoral relativista'', que para estar presente en la ''cocina cultural'' pierde el horizonte evangélico, dejando al hombre abandonado a sí mismo y emancipado de la mano de Dios. ¡No, esto no!. Este es el camino relativista, el más cómodo. ¡Esto no puede llamarse pastoral! Quien hace esto no tiene ningún interés real en el hombre, sino que lo deja a merced de dos peligros igualmente graves: le ocultan a Jesús, y la verdad sobre la persona. Es un camino que lleva al ser humano a la soledad de la muerte''. Por eso ''es necesario el valor de conducir una pastoral evangelizadora audaz y sin miedos, por que el hombre, la mujer, las familias y los diferente grupos que habitan la ciudad lo esperan de nosotros, y necesitan en sus vidas, la Buena Nueva que es Jesús y su Evangelio''.

Como segundo desafío ha destacado ''el diálogo con la multiculturalidad'' y la necesidad de un diálogo pastoral sin relativismo, que no negocia la propia identidad cristiana, pero que quiere llegar al corazón de los demás, incluso de aquellos que son diferentes a nosotros, y sembrar allí el Evangelio. ''Necesitamos una actitud contemplativa, que sin rechazar la contribución de las diversas ciencias para aprender sobre el fenómeno urbano trata de descubrir el fundamento de las culturas, que en su núcleo más profundo están siempre abiertas y sedientas de Dios''. Para superar este reto, Francisco ha señalado que será de gran ayuda conocer los imaginarios y las ciudades invisibles, es decir, los grupos y/o territorios humanos que se identifican en sus símbolos, lenguajes, rituales y formas de hablar de la vida.

''La religiosidad del pueblo'', ha sido el tercer punto a tratar. ''En ella tenemos que apurar el auténtico sustrato religioso, que en muchos casos es cristiano y católico -ha proseguido reconociendo que en cada continente es diferente-. No debemos negar ni despreciar esta experiencia de Dios que, aunque a veces dispersa o mezclada, pide ser descubierta y no construida. Allí se encuentran las semillas de la Palabra sembradas por el Espíritu del Señor''. El Papa ha recordado a todos los migrantes y pobres que llenan las ciudades, ''peregrinos de la vida -les ha llamado- en busca de salvación'', que constituyen un doble desafío: Ser hospitalarios con ellos, cosa que la ciudad en general no es, sino que los aparta, y aumentar su fe. El tema de ''los pobres urbanos'', ha sido el cuarto aspecto con el que el Santo Padre ha concluido su reflexión. Pobres, excluidos, y descartados. ''La Iglesia no puede ignorar su grito, ni entrar en el juego de los sistemas injustos, mezquinos e interesados que tratan de hacerlos invisibles''.

Dos han sido las propuestas de Francisco ante estos cuatro desafíos: Salir para encontrar a Dios que vive en la ciudad y en los pobres, facilitando a la gente el encuentro con el Señor, y trabajar por una Iglesia samaritana, ''con un testimonio concreto de misericordia y dulzura presente en las periferias existenciales y pobres, actuando directamente sobre el imaginario social. Orientando y ofreciendo sentido a la vida de la ciudad''.

A la Familia Paulina: Llevad el hálito del Evangelio a las culturas y ambientes sociales más dispares

Ciudad del Vaticano, 27 de noviembre 2014 (VIS).-El Papa Francisco ha recibido esta mañana en audiencia a los miembros de la Familia Paulina, el grupo de instituciones que agrupa entre otras a la Sociedad de San Pablo y a las Hijas de San Pablo (Paulinas), dedicadas al apostolado a través de los medios de comunicación. Fundada por el beato Giacomo Alberione (1884-1971) la Familia Paulina está compuesta por diez miembros: cinco congregaciones religiosas, cuatro institutos seculares y una asociación de cooperadores. Este año celebran el centenario de su fundación y recordando ese aniversario Francisco les ha invitado a ''renovar el compromiso de vivir la fe y comunicarla'', en particular a través de las herramientas editoriales y multimedia que forman parte de su carisma.

También los animó a proseguir el camino que su fundador abrió y que la Familia ha recorrido hasta ahora ''siempre con la mirada puesta en vastos horizontes'' porque no hay que olvidar nunca que ''la evangelización está estrechamente unida con la proclamación del Evangelio a los que no conocen a Jesucristo o lo han rechazado siempre...Todos tienen el derecho de recibir el Evangelio. Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a ninguno''. ''Este impulso hacia las gentes pero también hacia las periferias existenciales -recalcó- este empuje católico lo lleváis en la sangre, en el ADN por el hecho mismo de que vuestro fundador se inspiró en la figura y en la misión de San Pablo''.

Francisco explicó que el beato Alberione veía en el anuncio de Cristo y del Evangelio a las masas populares ''la caridad más auténtica y más necesaria que se pudiera ofrecer a los hombres y mujeres sedientos de verdad y justicia''. ''También vosotros -añadió-estáis llamados a servir a la gente de hoy según os indique el Espíritu, con creatividad y fidelidad dinámica a vuestro carisma individuando las formas más idóneas para que Jesús sea anunciado...La fantasía de la caridad no tiene límites y sabe abrir caminos siempre nuevos para llevar el hálito del Evangelio a las culturas y los ambientes sociales más dispares''.

''El Concilio Vaticano II nos presentó a la Iglesia como un pueblo en camino... una visión expresiva de la esperanza cristiana. Efectivamente nuestro ser Iglesia en camino, mientras nos radica en el compromiso de anunciar a Cristo y su amor por cada criatura- finalizó el Santo Padre- nos impide permanecer prisioneros de las estructuras terrenas y mundanas; mantiene abierto el espíritu y nos hace capaces de perspectivas e instancias que encontrarán su cumplimiento en la beatitud del Señor''


Calendario de las celebraciones presididas por el Papa en diciembre 2014 y enero 2015

Ciudad del Vaticano, 27 de noviembre 2014 (VIS).-Sigue el calendario de las celebraciones presididas por el Papa Francisco en los meses de diciembre de 2014 y enero de 2015

Diciembre

-Lunes, 8: Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. A las 16.00 en la Plaza de España, acto de veneración a la Inmaculada.

-Viernes, 12: Solemnidad de la Bienaventurada Virgen María de Guadalupe. En la basílica de San Pedro, a las 18.00, Santa Misa por América Latina.

-Domingo, 14: Visita pastoral a la parroquia romana “San Giuseppe all'Aurelio” a las 16.00

-Miércoles, 24: Solemnidad de la Natividad del Señor. A las 21.30, en la basílica vaticana, el Papa celebrará la Santa Misa del Gallo.

-Jueves, 25: Solemnidad de la Natividad del Señor. A las 12.00, desde el balcón central de la basílica vaticana, el Papa impartirá la bendición "Urbi et Orbi".

-Miércoles, 31: Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios A las 17.00, en la basílica vaticana, el Santo Padre presidirá las primeras vísperas y el Te Deum en acción de gracias por el año transcurrido.

ENERO

-Jueves, 1: Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios y XLVIII Jornada Mundial de la Paz. A las 10.00, en la basílica vaticana, Santa Misa.

-Martes, 6: Solemnidad de la Epifanía del Señor. A las 10.00, en la basílica vaticana, Santa Misa.

-Domingo, 11: Festividad del Bautismo del Señor. En la Capilla Sixtina, a las 9.30, Santa Misa y bautismo de los niños.
-Lunes 12 -Lunes 19: Viaje apostólico a Sri Lanka y Filipinas.

-Domingo, 25: Solemnidad de la conversión de San Pablo Apóstol. En la basílica de San Pablo Extramuros, a las 17.30, celebración de las vísperas.

Cristianos y musulmanes condenan el extremismo y la violencia cometidos en nombre de la religión

Ciudad del Vaticano, 27 de noviembre 2014 (VIS).- El Centro para el Diálogo Interreligioso de la Organización de Cultura y Relaciones Islámicas y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso celebraron su IX Coloquio del 25 al 26 de noviembre en Teherán (Irán) bajo la presidencia conjunta de Abuzar Ibrahimi Turkaman, presidente de la Organización de Cultura y Relaciones Islámicas y del cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. Al final de la reunión, los participantes estuvieron de acuerdo en lo siguientes puntos:

1. Dos décadas de diálogo entre las instituciones antes mencionadas han proporcionado la ocasión para un mejor conocimiento y comprensión mutua.

2. Los participantes hicieron hincapié en que el diálogo constructivo entre cristianos y musulmanes juega un papel crucial en la construcción de una sociedad mejor.

3. La espiritualidad es un tanto un don divino y el fruto de un viaje humano que conduce a la verdad.

4. Una espiritualidad genuina nos permite reconocer la presencia y acción de Dios en nosotros y en el mundo.

5. Los medios de comunicación están llamados a desempeñar su papel distintivo en la promoción de las relaciones positivas entre cristianos y musulmanes.

6. Los participantes condenaron todo tipo de extremismo y violencia, especialmente los cometidos en nombre de la religión.

Los participantes decidieron celebrar su próximo coloquio en Roma en 2016, que será precedida por una reunión preparatoria en 2015.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 27 de noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre recibió hoy en audiencias separadas:

-Arzobispo Michael A. Blume, nuncio apostólico en Uganda


-Arzobispo Ramiro Moliner Inglés, nuncio apostólico en Albania

miércoles, 26 de noviembre de 2014

El Papa habla con los periodistas en el vuelo de regreso a Roma: ''Nunca doy nada por perdido''


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).- En el viaje de regreso de Estrasburgo, donde pronunció sendos discursos ante el Parlamento Europeo y el Consejo de Europa, el Papa Francisco respondió a las preguntas de los periodistas que lo acompañaban en el avión. Reproducimos a continuación las preguntas de los informadores y las respuestas del Santo Padre.

P. ''Su Santidad ante el Parlamento Europeo ha pronunciado un discurso con palabras pastorales, pero que pueden sonar también como palabras políticas y pueden parecerse, en mi opinión, a un sentimiento socialdemocráta. Por ejemplo, cuando dice que hay que evitar que la fuerza real expresiva de los pueblos sea removida por el poder de las multinacionales. ¿Podríamos decir que Su Santidad es un Papa socialdemócrata?''.

Francisco .-''Sería reductivo. Me siento como en una colección de insectos: "Este es un insecto socialdemócrata ...". No, yo diría que no. No se si soy un Papa socialdemócrata o no ... No oso calificarme de uno u otro partido. Me atrevo a decir que lo que afirmo procede del Evangelio: Es el mensaje del Evangelio, asumido por la Doctrina Social de la Iglesia. Concretamente en esa frase y en otras coas - sociales o políticas - que he dicho, no me he separado de la Doctrina social de la Iglesia. La Doctrina social de la Iglesia viene del Evangelio y de la tradición cristiana. Lo que dije acerca de la identidad de los pueblos es un valor evangélico, ¿verdad? Y yo lo digo en este sentido. Pero la pregunta me hizo reír, gracias!''

P. No había casi nadie esta mañana en las calles de Estrasburgo. La gente se sentía decepcionada. ¿Se arrepiente de no haber ido a la catedral de Estrasburgo, que este año celebra el milenio? ¿Y cuando efectuará su primer viaje a Francia, y dónde? ¿Tal vez a Lisieux?

Francisco.- ''Todavía no hay nada previsto, pero habrá, ciertamente que ir a París, ¿no? Hay una propuesta para ir a Lourdes ... Yo he pedido visitar una ciudad a la que no haya ido nunca ningún Papa para saludar a sus ciudadanos. Pero todavía no se ha establecido ningún plan. Y por cuanto respecta a Estrasburgo, se había pensado, pero ir a la catedral habría significado ya una visita a Francia. Ese ha sido el problema''.

P. Me llamó la atención en el discurso ante el Consejo de Europa, el concepto de transversal, sobre todo referido a sus encuentros con jóvenes políticos de diferentes países. De hecho, también mencionó la necesidad de algún tipo de pacto entre generaciones, un acuerdo intergeneracional al margen de esta ''transversalidad''. Y si me permite, una curiosidad personal: ¿Es verdad que es un devoto de San José y que tiene una imagen suya en la habitación?''.


Francisco.- ''Sí, es verdad. Y siempre que he pedido algo a San José me lo ha concedido. El concepto de "transversal" es importante. Me he dado cuenta en los diálogos con los jóvenes políticos, en el Vaticano, sobre todo de diferentes partidos y naciones, de que hablan con una música diversa que tiende a lo transversal y es un valor. No tienen miedo de salir de su pertenencia, sin negarla, de salir para hablar. ¡Y son valientes! Creo que es lo que hay que imitar; y también el diálogo intergeneracional. Este ir a buscar a las personas de otras pertenencias para dialogar: Esto es lo que necesita hoy Europa.

P. ''En su segundo discurso, ante el Consejo de Europa, habló de los pecados de los hijos de la Iglesia. Me gustaría saber cómo recibió la noticia de lo ocurrido en Granada (supuestos abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes de esa archidiócesis española n.d.r) que Su Santidad, de alguna manera ha sacado a la luz''.

Francisco.- ''Recibí una carta que me habían enviado; llamé al remitente y le dije: ''Mañana, tu vas a ver al obispo"; y escribí al obispo para que pusiera en marcha la encuesta, para que siguiera adelante. ¿Como recibí esta noticia? Con tanto dolor, con un dolor grandísimo. Pero la verdad es la verdad, y no hay que ocultarla''.

P.-En sus discursos y ahora en Estrasburgo, ha hablado a menudo tanto de la amenaza del terrorismo como de la amenaza de la esclavitud, actitudes que también son típicas del estado islámico, que amenaza gran parte del Mediterráneo, también a Roma y a su persona. ¿Cree que también se puede dialogar con estos extremistas o es tiempo perdido?

Francisco.- ''Yo nunca doy nada por perdido, nunca. Tal vez no se pueda dialogar, pero nunca hay que cerrar la puerta. Es difícil, se puede decir "casi imposible", pero la puerta está siempre abierta. Usted ha utilizado dos veces la palabra "amenaza". Es cierto, el terrorismo es una realidad amenazadora ... Pero la esclavitud es una realidad insertada en el tejido social de hoy en día, ¡pero desde hace tiempo! El trabajo esclavo, la trata de personas, el comercio de los niños ... ¡son dramas! No hay que cerrar los ojos ante todo esto. Hoy, la esclavitud es una realidad, la explotación de la gente ... Y luego está la amenaza de estos terroristas. Pero también hay otra amenaza y es el terrorismo de Estado. Cuando la situación se vuelve crítica, cada Estado, por su cuenta, siente que tiene el derecho de masacrar a los terroristas, y con los terroristas caen muchos que son inocentes. Esta anarquía de alto nivel es muy peligrosa. Hay que combatir el terrorismo pero repito lo que dije en el viaje anterior: Cuando hay que detener al agresor injusto, hay que hacerlo con el consenso internacional''.

P.-Con el corazón ¿ha viajado a Estrasburgo, como Sucesor de Pedro, como obispo de Roma, o como arzobispo de Buenos Aires ?


Francisco.- ''Creo que como los tres. La memoria es la del arzobispo de Buenos Aires, pero ya no es así. Ahora soy Obispo de Roma y Sucesor de Pedro, y creo que viajo con ese recuerdo, pero con esta realidad: viajo con estas cosas. Europa, en este momento, me preocupa y está bien que sea así para ayudarme a seguir adelante y esto como Obispo de Roma y como Sucesor de Pedro, allí soy romano''.

Audiencia General: La Iglesia en camino hacia el Reino de los cielos


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha dedicado la catequesis de la Audiencia General de esta mañana a una ''verdad fundamental que el Concilio Vaticano II tenía muy presente y que no hay que olvidar nunca: la Iglesia no es una realidad estática, quieta, un fin en sí misma, sino que está continuamente en camino en la historia, hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos, del que la Iglesia en la tierra es la semilla y el inicio''. ''Cuando nos dirigimos hacia este horizonte -ha dicho el Papa- nos damos cuenta que nuestra imaginación se para, descubriéndose capaz de intuir el esplendor del misterio que sobrepasa nuestros sentidos. Y surgen en nosotros algunas preguntas espontáneas: ¿cuándo sucederá este paso final? ¿Cómo será la nueva dimensión en la que entrará la Iglesia? ¿Qué será entonces de la humanidad? ¿Y de la creación que la rodea?''. Preguntas que no son nuevas ya que los discípulos de Jesús se las planteaban en su momento.

Francisco ha explicado que ante estos interrogantes, la Constitución conciliar Gaudium et spes afirma que ''ignoramos el momento en el que la tierra y la humanidad llegará a su fin y no sabemos de qué manera se transformará el universo. Claramente, el aspecto de este mundo, deformado por el pecado, pasa. En cambio, sabemos por la Revelación, que Dios prepara una nueva morada y una nueva tierra donde habita la justicia, y cuya felicidad saciará abundantemente todos los anhelos de paz que surgen en el corazón de los hombres... Estaremos -ha añadido Francisco- completamente llenos de la alegría, la paz y el amor de Dios, sin ningún límite, cara a cara con Él''.

De esta manera, el Pontífice ha destacado que es bello percibir la continuidad y la comunión que hay entre la Iglesia que está en el cielo y la que aún está en camino sobre la tierra sin olvidar que estamos siempre invitados a ofrecer buenas obras, oraciones y la misma Eucaristía para aliviar el sufrimiento de las almas que todavía están esperando la felicidad sin fin, ya que en la perspectiva cristiana, la distinción no es entre los que ya están muertos y los que aun no lo están, sino entre los que están en Cristo y los que no. Un factor que el Papa ha caracterizado de ''realmente decisivo para nuestra salvación y para nuestra felicidad''.


''Al mismo tiempo, -ha continuado- la Sagrada Escritura nos enseña que el cumplimiento de este maravilloso diseño no puede no afectar a todo lo que nos rodea, y que ha nacido del pensamiento y el corazón de Dios... Lo que se prevé, como el cumplimiento de una transformación que en realidad está ya actuando tras la muerte y resurrección de Cristo, es por lo tanto una nueva creación, no una aniquilación del universo y de todo lo que nos rodea, sino un llevar todo a su plenitud del ser, de verdad, y de belleza. Este es el plan que Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, desde siempre quiere realizar y está realizando'. Así, -ha finalizado- cuando pensamos en esta estupenda realidad que nos espera, nos damos cuenta de cuanto sea maravilloso el don de pertenecer a la Iglesia que lleva inscrita una vocación altísima''.

Francisco pide oraciones por su viaje en Turquía


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).- Después de la catequesis el Papa saludó especialmente a los peregrinos de lengua árabe, en particular a los procedentes de Iraq y Oriente Medio. ''La violencia y la gravedad del pecado -dijo- deben llevarnos a depositar todo en la justicia de Dios que juzgará a cada uno según sus obras. Sed fuertes y aferraros a la Iglesia y a vuestra fe para purificar al mundo con vuestra confianza; transformad con vuestra esperanza y curad con vuestro perdón, con el amor y la paciencia de vuestro testimonio. Y que el Señor os proteja y os sostenga''.


Al final, en los saludos en italiano, recordando que pasado mañana comienza su viaje apostólico de tres días a Turquía invitó a todos a rezar para que ''la visita de Pedro a su hermano Andrés aporte frutos de paz, de diálogo sincero entre las religiones y de concordia en la nación turca''.

Mensaje del Papa al Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre envío ayer tarde un mensaje al cardenal Lluis Martínez Sistach, arzobispo de Barcelona (España) con motivo del Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades que ha tenido lugar en esa capital.

''Me alegro por los esfuerzos realizados -escribe el Papa- y aliento a todos a seguir reflexionando de manera creativa sobre el modo de afrontar la tarea evangelizadora en los grandes núcleos urbanos cada vez en mayor expansión, y en los que todos necesitan sentir la cercanía y la misericordia de Dios que nunca los abandona''.

''La Iglesia tiene la misión de hacer llegar la Buena Noticia de Jesucristo y su amor salvador a los diferentes ambientes, sin temer al pluralismo y sin caer en discriminación alguna. No considera una pérdida salir a las periferias, o cambiar los esquemas acostumbrados, sí es preciso. Como a una madre, lo que le interesa es el bien de sus hijos, sin escatimar esfuerzos y sacrificios: que no les falte la luz del Evangelio para llevar una vida fecunda de esperanza, de alegría y de paz;que no les falte acogida para sentirse integrados en una comunidad, sea en circunstancias de disgregación como de frío anonimato; que crezca en ellos el espíritu de auténtica solidaridad con todos, especialmente con los más necesitados''.


''Pido al Señor -concluye- que los trabajos de ese Congreso iluminen la acción pastoral en el momento actual,y les bendigo de corazón a los congresistas y a cuantos participan en el solemne acto que, con esta ocasión, tiene lugar en el emblemático templo de la Sagrada Familia, en Barcelona.''

Primera Jornada Internacional de oración y reflexión contra la trata de personas


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).-Los Pontificios Consejos para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y de Justicia y Paz junto con las Uniones internacionales femeninas y masculinas de los Superiores Generales (UISG y USG) han convocado una Jornada internacional de oración y reflexión contra la trata de personas que se celebrará el 8 de febrero de 2015, festividad de Santa Josefina Bakhita, la esclava sudanesa canonizada en el año 2000.

La trata de seres humanos es una de las peores esclavitudes del siglo XXI y afecta a todo el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen, alrededor de 21 millones de personas, en su mayoría pobres y vulnerables, son víctimas de trata con fines sexuales o trabajo forzado, trasplante de órganos, mendicidad, servidumbre doméstica, matrimonio forzado, adopción ilegal y otras formas de explotación. Cada año dos millones y medio de personas son víctimas de tráfico de seres humanos o reducidas a la esclavitud; el sesenta por ciento son mujeres o menores. Para los traficantes y los explotadores la trata es una de las actividades más lucrativas, rinde unos treinta y dos billones de dólares anuales y es el tercer negocio más rentable después del tráfico de drogas y de armas.


El objetivo de esta primera Jornada es el de sensibilizar de forma más aguda acerca de este fenómeno y reflexionar sobre la violencia y la injusticia de la que son víctimas en todo el mundo millones de personas que no tienen voz, no cuentan, no son nadie: son solo esclavos. Al mismo tiempo pretende dar respuestas a esta forma moderna de trata de seres humanos mediante acciones concretas. Por eso hay que reafirmar por un lado la necesidad de garantizar derechos, libertad y dignidad a las víctimas de la trata y la esclavitud y por otro denunciar sea las organizaciones criminales, sea quienes usan y abusan de la pobreza y de la vulnerabilidad de estas personas para convertirlas en objetos de placer o de lucro.

En breve


EL CARDENAL JEAN-LOUIS TAURAN, PRESIDENTE DEL PONTIFICIO CONSEJO para el Diálogo Interreligioso participa en el IX Coloquio entre el Centro para el Diálogo Interreligioso (CID) de la Organización de Cultura y Relaciones Islámicas (ICRO) que tiene lugar en Teherán (Irán) del 25 al 26 de noviembre y está dedicado al tema "Cristianos y musulmanes en un diálogo constructivo para el bien de la sociedad". El purpurado habló de que el término construcción se refiere normalmente a la edificación de una casa sobre cimientos sólidos y reiteró que esas bases, ya sentadas por muchos otros musulmanes y cristianos, deben ser fuertes para lograr los resultados esperados en el presente y el futuro. Otros temas tratados fueron la espiritualidad y los valores religiosos como respuesta al extremismo y la violencia y el papel de los medios de comunicación en la promoción de una cultura de diálogo. El cardenal dijo que ninguno de los participantes pensaba que la cuestión del extremismo y la violencia se volvería tan acuciante como lo es hoy. ''No podemos permanecer en silencio o indiferentes ante la violencia extrema, inhumana y difusa a la que se han visto sometidos los cristianos y los yazidíes. Muchos de ellos, como sabemos, han preferido la muerte a renunciar a su fe. Son verdaderos mártires... Nada puede justificar estos actos atroces. La invocación de la religión para justificar estos crímenes sería un crimen contra la religión misma''.

EL ARZOBISPO DOMINIQUE MAMBERTI, SECRETARIO PARA LAS RELACIONES CON los Estados pronunció ayer martes ante la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Australiana en Sydney, un discurso dedicado a la diplomacia pontificia, con especial referencia a la situación de los cristianos en Oriente Medio. ''La diplomacia de la Santa Sede -dijo- tiene diversos objetivos que brotan principalmente de su misión espiritual. Entre ellos, la defensa de los derechos y de las libertades de la Iglesia y de la libertad religiosa en general, la promoción de una visión ética en las diferentes cuestiones relativas a la vida humana, la sociedad y el desarrollo, la defensa de la dignidad y de los derechos humanos, la promoción de la reconciliación y la paz, del desarrollo humano integral, la protección del ambiente y allí donde se requiere la mediación en las disputas.'' ''La Santa Sede -añadió- está muy preocupada por la trágica situación actual de Oriente Medio. No propone soluciones técnicas, pero está incansablemente comprometida en suscitar la concienciazión internacional y en pedir a la Comunidad internacional que intervenga con urgencia para detener al agresor, dar ayuda humanitaria y afrontar las causas profundas de la crisis actual''.



Otros Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 26 noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al reverendo Cèlestin Hakizimana, Secretario General de la Conferencia Episcopal de Rwanda, como obispo de Gikongoro (superficie 2.057, población 582.159, católicos 248.471, sacerdotes 38, religiosos 70) en Ruanda. El obispo electo nació en Kigali (Ruanda) en 1963 y fue ordenado sacerdote en 1991. Es doctor en Teología Dogmática por la Facultad de Santo Tomás. Durante su ministerio pastoral ha sido entre otras cosas: Vicario parroquial, representante diocesano, director del centro nacional San Pablo de Kigali y director de GEMECA-Rwanda. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Francisco pide la intercesión de la Virgen por su viaje a Estrasburgo

Ciudad del Vaticano, 25 noviembre 2014 (VIS).-El Santo Padre, siguiendo su costumbre, fue ayer tarde, alrededor de las 17,30, a la basílica de Santa María la Mayor para rezar ante la imagen de la Virgen Salus Populi Romani y pedir su intercesión por el viaje apostólico a las instituciones europeas con sede en Estrasburgo. Francisco rezó una media hora y después depositó ante la Virgen un ramo de flores azules y amarillas, los colores de la bandera europea.

Antes de ir a Santa María la Mayor, el Papa bajó a la basílica vaticana para presidir el rito de la Ultima Commendatio y de la Valedictio en el funeral del cardenal Fiorenzo Angelini que falleció la semana pasada en Roma a los 98 años y cuyas exequias fueron celebradas por el decano del Colegio Cardenalicio, el cardenal Angelo Sodano.

El Papa en el Parlamento Europeo: Dignidad y trascendencia conceptos claves para el futuro de Europa

Ciudad del Vaticano, 25 noviembre 2014 (VIS).-El futuro de Europa depende del redescubrimiento del nexo vital e inseparable entre la dignidad y la trascendencia porque si no corre el riesgo de perder lentamente su alma y el espíritu humanista que ama y defiende. Este ha sido el mensaje que el Papa Francisco ha legado a los miembros del Parlamento Europeo durante su visita al órgano legislativo de la Unión Europea (UE). en Estrasburgo; la única institución internacional elegida directamente por 508 millones de ciudadanos, compuesta por 751 diputados elegidos en los 28 estados miembros de la UE.

El Santo Padre, que salió en avión de Roma poco antes de las 8 de la mañana, llegó a Estrasburgo a las 10.00 y fue acogido por el Encargado de Asuntos Europeos del Gobierno francés, Harlem Désir de dos vicepresidentes y de diversas autoridades civiles , entre ellas el alcalde de Estrasburgo, Roland Ries y eclesiásticas. Desde allí Francisco se trasladó en automóvil a la sede del Parlamento donde fue recibido por el presidente Martin Schulz y tras la presentación de las dos delegaciones de los 14 miembros del Bureau del Parlamento y de los 8 presidentes de los grupos políticos de la Asamblea, firmó en el Libro de Oro del Parlamento con esta frase: ''Espero que el Parlamento Europeo sea siempre la sede donde cada miembro colabore para que Europa, consciente de su pasado, mire con confianza al futuro para vivir con esperanza el presente''.

Tras asistir a la Sesión Solemne del Parlamento y escuchar el discurso del presidente Schulz el Papa Francisco se dirigió a la Asamblea recordando que su visita tenía lugar más de un cuarto de siglo después de la del Papa Juan Pablo II y que muchas cosas habían cambiado desde entonces, en Europa y en todo el mundo. ''No existen -dijo- los bloques contrapuestos que antes dividían el Continente en dos, y se está cumpliendo lentamente el deseo de que ''Europa, dándose soberanamente instituciones libres, pueda un día ampliarse a las dimensiones que le han dado la geografía y aún más la historia. Junto a una Unión Europea más amplia, existe un mundo más complejo y en rápido movimiento. Un mundo cada vez más interconectado y global, y, por eso, siempre menos ''eurocéntrico''. Sin embargo, una Unión más amplia, más influyente, parece ir acompañada de la imagen de una Europa un poco envejecida y reducida, que tiende a sentirse menos protagonista en un contexto que la contempla a menudo con distancia, desconfianza y, tal vez, con sospecha''.

''Al dirigirme hoy a ustedes desde mi vocación de Pastor -prosiguió- deseo enviar a todos los ciudadanos europeos un mensaje de esperanza y de aliento. Un mensaje de esperanza basado en la confianza de que las dificultades puedan convertirse en fuertes promotoras de unidad, para vencer todos los miedos que Europa – junto a todo el mundo – está atravesando. Esperanza en el Señor, que transforma el mal en bien y la muerte en vida. Un mensaje de aliento para volver a la firme convicción de los Padres fundadores de la Unión Europea, los cuales deseaban un futuro basado en la capacidad de trabajar juntos para superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos del Continente. En el centro de este ambicioso proyecto político se encontraba la confianza en el hombre, no tanto como ciudadano o sujeto económico, sino en el hombre como persona dotada de una dignidad trascendente''.

El Papa subrayó entonces el estrecho vínculo que existe entre estas dos palabras: ''dignidad'' y ''trascendente''. ''La ''dignidad'' -afirmó- es una palabra clave que ha caracterizado el proceso de recuperación en la segunda postguerra. Nuestra historia reciente se distingue por la indudable centralidad de la promoción de la dignidad humana contra las múltiples violencias y discriminaciones, que no han faltado, tampoco en Europa, a lo largo de los siglos. La percepción de la importancia de los derechos humanos nace precisamente como resultado de un largo camino, hecho también de muchos sufrimientos y sacrificios, que ha contribuido a formar la conciencia del valor de cada persona humana, única e irrepetible. Esta conciencia cultural encuentra su fundamento no sólo en los eventos históricos, sino, sobre todo, en el pensamiento europeo, caracterizado por un rico encuentro, cuyas múltiples y lejanas fuentes provienen de Grecia y Roma, de los ambientes celtas, germánicos y eslavos, y del cristianismo que los marcó profundamente, dando lugar al concepto de ''persona''.

''Hoy, la promoción de los derechos humanos desempeña un papel central en el compromiso de la Unión Europea, con el fin de favorecer la dignidad de la persona, tanto en su seno como en las relaciones con los otros países. Se trata de un compromiso importante y admirable, pues persisten demasiadas situaciones en las que los seres humanos son tratados como objetos, de los cuales se puede programar la concepción, la configuración y la utilidad, y que después pueden ser desechados cuando ya no sirven, por ser débiles, enfermos o ancianos''.

Y promover la dignidad de la persona significa ''reconocer que posee derechos inalienables, de los cuales no puede ser privada arbitrariamente por nadie y, menos aún, en beneficio de intereses económicos'' porque ''es necesario prestar atención para no caer en algunos errores que pueden nacer de una mala comprensión de los derechos humanos y de un paradójico mal uso de los mismos. Existe hoy, en efecto, la tendencia hacia una reivindicación siempre más amplia de los derechos individuales, estoy tentado de decir individualistas, que esconde una concepción de persona humana desligada de todo contexto social y antropológico, Parece que el concepto de derecho ya no se asocia al de deber, igualmente esencial y complementario, de modo que se afirman los derechos del individuo sin tener en cuenta que cada ser humano está unido a un contexto social, en el cual sus derechos y deberes están conectados a los de los demás y al bien común de la sociedad misma''.

''Considero por esto -recalcó el Pontífice- que es vital profundizar hoy en una cultura de los derechos humanos que pueda unir sabiamente la dimensión individual, o mejor, personal, con la del bien común, con ese ''todos nosotros'' formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en comunidad social...Así, hablar de la dignidad trascendente del hombre, significa apelarse a su naturaleza, a su innata capacidad de distinguir el bien del mal, a esa ''brújula'' inscrita en nuestros corazones y que Dios ha impreso en el universo creado; significa sobre todo mirar al hombre no como un absoluto, sino como un ser relacional. Una de las enfermedades que veo más extendidas hoy en Europa es la soledad, propia de quien no tiene lazo alguno. Se ve particularmente en los ancianos, a menudo abandonados a su destino, como también en los jóvenes sin puntos de referencia y de oportunidades para el futuro; se ve igualmente en los numerosos pobres que pueblan nuestras ciudades y en los ojos perdidos de los inmigrantes que han venido aquí en busca de un futuro mejor''.

Esta soledad ''se ha agudizado por la crisis económica, cuyos efectos perduran todavía con consecuencias dramáticas desde el punto de vista social. Se puede constatar que, en el curso de los últimos años, junto al proceso de ampliación de la Unión Europea, ha ido creciendo la desconfianza de los ciudadanos respecto a instituciones consideradas distantes, dedicadas a establecer reglas que se sienten lejanas de la sensibilidad de cada pueblo, e incluso dañinas. Desde muchas partes se recibe una impresión general de cansancio y de envejecimiento, de una Europa anciana que ya no es fértil ni vivaz. Por lo que los grandes ideales que han inspirado Europa parecen haber perdido fuerza de atracción, en favor de los tecnicismos burocráticos de sus instituciones. A eso se asocian algunos estilos de vida un tanto egoístas, caracterizados por una opulencia insostenible y a menudo indiferente respecto al mundo circunstante, y sobre todo a los más pobres. Se constata amargamente el predominio de las cuestiones técnicas y económicas en el centro del debate político, en detrimento de una orientación antropológica auténtica. El ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo para ser utilizado, de modo que – lamentablemente lo percibimos a menudo –, cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos, de los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer. Este es el gran equívoco que se produce ''cuando prevalece la absolutización de la técnica'', que termina por causar ''una confusión entre los fines y los medios. Es el resultado inevitable de la ''cultura del descarte'' y del ''consumismo exasperado''.

Francisco recordó a los parlamentarios que estaban llamados también a una gran misión, aunque pudiera parecer inútil: Preocuparse de la fragilidad de los pueblos y de las personas : 'Cuidar de la fragilidad de las personas y de los pueblos -explicó- significa proteger la memoria y la esperanza; significa hacerse cargo del presente en su situación más marginal y angustiosa y ser capaz de dotarlo de dignidad. Por lo tanto, ¿cómo devolver la esperanza al futuro, de manera que, partiendo de las jóvenes generaciones, se encuentre la confianza para perseguir el gran ideal de una Europa unida y en paz, creativa y emprendedora, respetuosa de los derechos y consciente de los propios deberes?''.

Para responder a esta pregunta el Papa recurrió al fresco de la Escuela de Atenas de Rafael que se encuentra en el Vaticano: ''En el centro - dijo- están Platón y Aristóteles. El primero con el dedo apunta hacia lo alto, hacia el mundo de las ideas, podríamos decir hacia el cielo; el segundo tiende la mano hacia delante, hacia el observador, hacia la tierra, la realidad concreta. Me parece una imagen que describe bien a Europa en su historia, hecha de un permanente encuentro entre el cielo y la tierra, donde el cielo indica la apertura a lo trascendente, a Dios, que ha caracterizado desde siempre al hombre europeo, y la tierra representa su capacidad práctica y concreta de afrontar las situaciones y los problemas. El futuro de Europa depende del redescubrimiento del nexo vital e inseparable entre estos dos elementos. Una Europa que no es capaz de abrirse a la dimensión trascendente de la vida es una Europa que corre el riesgo de perder lentamente la propia alma y también aquel ''espíritu humanista'' que, sin embargo, ama y defiende... En este sentido, considero fundamental no sólo el patrimonio que el cristianismo ha dejado en el pasado para la formación cultural del continente, sino, sobre todo, la contribución que pretende dar hoy y en el futuro para su crecimiento. Dicha contribución no constituye un peligro para la laicidad de los Estados y para la independencia de las instituciones de la Unión, sino que es un enriquecimiento. Nos lo indican los ideales que la han formado desde el principio, como son: la paz, la subsidiariedad, la solidaridad recíproca y un humanismo centrado sobre el respeto de la dignidad de la persona''.

A continuación Francisco renovó la disponibilidad de la Santa Sede y de la Iglesia Católica, a través de la Comisión de las Conferencias Episcopales Europeas (COMECE), para mantener ''un diálogo provechoso, abierto y trasparente con las instituciones de la Unión Europea. Estoy igualmente convencido de que una Europa capaz de apreciar las propias raíces religiosas, sabiendo aprovechar su riqueza y potencialidad, puede ser también más fácilmente inmune a tantos extremismos que se expanden en el mundo actual, también por el gran vacío en el ámbito de los ideales, como lo vemos en el así llamado Occidente, porque ''es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificación, lo que engendra la violencia''.A este respecto, no podemos olvidar aquí las numerosas injusticias y persecuciones que sufren cotidianamente las minorías religiosas, y particularmente cristianas, en diversas partes del mundo. Comunidades y personas que son objeto de crueles violencias: expulsadas de sus propias casas y patrias; vendidas como esclavas; asesinadas, decapitadas, crucificadas y quemadas vivas, bajo el vergonzoso y cómplice silencio de tantos''.

''El lema de la Unión Europea es Unidad en la diversidad, pero la unidad no significa uniformidad política, económica, cultural, o de pensamiento.... En este sentido, considero que Europa es una familia de pueblos, que podrán sentir cercanas las instituciones de la Unión si estas saben conjugar sabiamente el anhelado ideal de la unidad, con la diversidad propia de cada uno, valorando todas las tradiciones; tomando conciencia de su historia y de sus raíces; liberándose de tantas manipulaciones y fobias. Por otra parte, las peculiaridades de cada uno constituyen una auténtica riqueza en la medida en que se ponen al servicio de todos. En esta dinámica de unidad-particularidad, se les plantea también, Señores y Señoras Eurodiputados, la exigencia de hacerse cargo de mantener viva la democracia de los pueblos de Europa. No se nos oculta que una concepción uniformadora de la globalidad daña la vitalidad del sistema democrático, debilitando el contraste rico, fecundo y constructivo, de las organizaciones y de los partidos políticos entre sí.... Mantener viva la democracia en Europa exige evitar tantas ''maneras globalizantes'' de diluir la realidad: los purismos angélicos, los totalitarismos de lo relativo, los fundamentalismos ahistóricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabiduría''.

Mantener viva la realidad de las democracias es ''un reto de este momento histórico, evitando que su fuerza real – fuerza política expresiva de los pueblos – sea desplazada ante las presiones de intereses multinacionales no universales, que las hacen más débiles y las trasforman en sistemas uniformadores de poder financiero al servicio de imperios desconocidos. Este es un reto que hoy la historia nos ofrece. Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la centralidad de la persona humana, sino que implica también favorecer sus cualidades. Se trata por eso de invertir en ella y en todos los ámbitos en los que sus talentos se forman y dan fruto. El primer ámbito es seguramente el de la educación, a partir de la familia, célula fundamental y elemento precioso de toda sociedad.... Por otra parte, subrayar la importancia de la familia, no sólo ayuda a dar prospectivas y esperanza a las nuevas generaciones, sino también a los numerosos ancianos, muchas veces obligados a vivir en condiciones de soledad y de abandono porque no existe el calor de un hogar familiar capaz de acompañarles y sostenerles.Junto a la familia están las instituciones educativas: las escuelas y universidades y.. ''los jóvenes de hoy piden poder tener una formación adecuada y completa para mirar al futuro con esperanza, y no con desilusión''.

El Pontífice habló también de la defensa del ambiente recordando que Europa ha estado siempre ''en primera línea de un loable compromiso en favor de la ecología... Esto significa, por una parte, que la naturaleza está a nuestra disposición, podemos disfrutarla y hacer buen uso de ella; por otra parte, significa que no somos los dueños. Custodios, pero no dueños. ... Respetar el ambiente no significa sólo limitarse a evitar estropearlo, sino también utilizarlo para el bien. Pienso sobre todo en el sector agrícola, llamado a dar sustento y alimento al hombre. No se puede tolerar que millones de personas en el mundo mueran de hambre, mientras toneladas de restos de alimentos se desechan cada día de nuestras mesas. Además, el respeto por la naturaleza nos recuerda que el hombre mismo es parte fundamental de ella. Junto a una ecología ambiental, se necesita una ecología humana, hecha del respeto de la persona''.

El segundo ámbito en el que florecen los talentos de la persona humana ''es el trabajo. Es hora de favorecer las políticas de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo, garantizando también las condiciones adecuadas para su desarrollo. Esto implica, por un lado, buscar nuevos modos para conjugar la flexibilidad del mercado con la necesaria estabilidad y seguridad de las perspectivas laborales, indispensables para el desarrollo humano de los trabajadores; por otro lado, significa favorecer un adecuado contexto social, que no apunte a la explotación de las personas, sino a garantizar, a través del trabajo, la posibilidad de construir una familia y de educar los hijos''.

Insistiendo en la necesidad de afrontar juntos la cuestión migratoria, Francisco exclamó: ''¡No se puede tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio¡...La ausencia de un apoyo recíproco dentro de la Unión Europea corre el riesgo de incentivar soluciones particularistas del problema, que no tienen en cuenta la dignidad humana de los inmigrantes, favoreciendo el trabajo esclavo y continuas tensiones sociales. Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración si es capaz de proponer con claridad su propia identidad cultural y poner en práctica legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes; si es capaz de adoptar políticas correctas, valientes y concretas que ayuden a los países de origen en su desarrollo sociopolítico y a la superación de sus conflictos internos – causa principal de este fenómeno –, en lugar de políticas de interés, que aumentan y alimentan estos conflictos''

''Ser conscientes de la propia identidad es necesario también para dialogar en modo propositivo con los Estados que han solicitado entrar a formar parte de la Unión en el futuro. Pienso sobre todo en los del área balcánica, para los que el ingreso en la Unión Europea puede responder al ideal de paz en una región que ha sufrido mucho por los conflictos del pasado. Por último, la conciencia de la propia identidad es indispensable en las relaciones con los otros países vecinos, particularmente con aquellos de la cuenca mediterránea, muchos de los cuales sufren a causa de conflictos internos y por la presión del fundamentalismo religioso y del terrorismo internacional''.

''A ustedes, legisladores les corresponde la tarea de custodiar y hacer crecer la identidad europea, de modo que los ciudadanos encuentren de nuevo la confianza en las instituciones de la Unión y en el proyecto de paz y de amistad en el que se fundamentan. ... Les exhorto, pues, a trabajar para que Europa redescubra su alma buena. Un autor anónimo del siglo II escribió que ''Los cristianos representan en el mundo lo que el alma al cuerpo''. La función del alma es la de sostener el cuerpo, ser su conciencia y la memoria histórica. Y dos mil años de historia unen a Europa y al cristianismo. Una historia en la que no han faltado conflictos y errores, también pecados pero siempre animada por el deseo de construir para el bien. Lo vemos en la belleza de nuestras ciudades, y más aún, en la de múltiples obras de caridad y de edificación humana común que constelan el Continente. Esta historia, en gran parte, debe ser todavía escrita. Es nuestro presente y también nuestro futuro. Es nuestra identidad. Europa tiene una gran necesidad de redescubrir su rostro para crecer, según el espíritu de sus Padres fundadores, en la paz y en la concordia, porque ella misma no está todavía libre de conflictos''.

''Queridos Eurodiputados -finalizó entre aplausos el Papa -ha llegado la hora de construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, de los valores inalienables; la Europa que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente. Ha llegado el momento de abandonar la idea de una Europa atemorizada y replegada sobre sí misma, para suscitar y promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira, defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad''.

Francisco en el Consejo de Europa: No basta una paz impuesta, debe ser amada, libre y fraterna

Ciudad del Vaticano, 25 noviembre 2014 (VIS).- Después, a mediodía, el Santo Padre se ha desplazado en coche hasta la sede del Consejo de Europa donde ha encontrado a las autoridades, entre ellas, el Secretario General, Thorbjørn Jagland que lo ha acompañado hasta el vestíbulo del Comité de los Ministros. Sucesivamente tuvo lugar el intercambio de regalos y a continuación, entraron en la gran sala donde, tras la bienvenida del Secretario General, el Pontífice ha tomado la palabra agradeciendo inicialmente la invitación y ''el compromiso y la contribución -que sus miembros- ofrecen a la paz en Europa, a través de la promoción de la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho''.

Ofrecemos a continuación amplios extractos del discurso del Santo Padre:

''En la intención de sus Padres fundadores, el Consejo de Europa, que este año celebra su 65 aniversario, respondía a una tendencia ideal hacia la unidad, que ha animado en varias fases la vida del Continente desde la antigüedad. Sin embargo, a lo largo de los siglos, han prevalecido muchas veces las tendencias particularistas, marcadas por reiterados propósitos hegemónicos... El proyecto de los Padres fundadores era reconstruir Europa con un espíritu de servicio mutuo, que aún hoy, en un mundo más proclive a reivindicar que a servir, debe ser la llave maestra de la misión del Consejo de Europa, en favor de la paz, la libertad y la dignidad humana''.

''Por otro lado, el camino privilegiado para la paz – para evitar que se repita lo ocurrido en las dos guerras mundiales del siglo pasado – es reconocer en el otro no un enemigo que combatir, sino un hermano a quien acoger. Es un proceso continuo, que nunca puede darse por logrado plenamente. Esto es precisamente lo que intuyeron los Padres fundadores... Afirmaban de este modo la voluntad de caminar madurando con el tiempo... Por esta razón dieron vida a este Organismo estable. Algunos años más tarde, el beato Pablo VI recordó que ''las mismas instituciones que en el orden jurídico y en el concierto internacional tienen la función y el mérito de proclamar y de conservar la paz alcanzan su providencial finalidad cuando están continuamente en acción, cuando en todo momento saben engendrar la paz, hacer la paz''. Es preciso un proceso constante de humanización, y ''no basta reprimir las guerras, suspender las luchas (...); no basta una paz impuesta, una paz utilitaria y provisoria; hay que tender a una paz amada, libre, fraterna, es decir, fundada en la reconciliación de los ánimos''.

''Para lograr el bien de la paz es necesario ante todo educar para ella, abandonando una cultura del conflicto, que tiende al miedo del otro, a la marginación de quien piensa y vive de manera diferente... Por desgracia, la paz está todavía demasiado a menudo herida. Lo está en tantas partes del mundo, donde arrecian furiosos conflictos de diversa índole. Lo está aquí, en Europa, donde no cesan las tensiones... Pero la paz sufre también por otras formas de conflicto, como el terrorismo religioso e internacional, embebido de un profundo desprecio por la vida humana y que mata indiscriminadamente a víctimas inocentes. Por desgracia, este fenómeno se abastece de un tráfico de armas a menudo impune. La Iglesia considera que «la carrera de armamentos es una plaga gravísima de la humanidad y perjudica a los pobres de modo intolerable''. La paz también se quebranta por el tráfico de seres humanos, que es la nueva esclavitud de nuestro tiempo, y que convierte a las personas en un artículo de mercado, privando a las víctimas de toda dignidad... El Consejo de Europa, a través de sus Comités y Grupos de Expertos, juega un papel importante y significativo en la lucha contra estas formas de inhumanidad... la paz no es solamente ausencia de guerra, de conflictos y tensiones. En la visión cristiana, es al mismo tiempo un don de Dios y fruto de la acción libre y racional del hombre, que intenta buscar el bien común en la verdad y el amor''.

''El camino elegido por el Consejo de Europa -para lograr el objetivo ambicioso de la paz- es ante todo el de la promoción de los derechos humanos, que enlaza con el desarrollo de la democracia y el estado de derecho... tarea particularmente valiosa, con significativas implicaciones éticas y sociales, puesto que de una correcta comprensión de estos términos y una reflexión constante sobre ellos, depende el desarrollo de nuestras sociedades, su convivencia pacífica y su futuro... Así pues, en esta sede siento el deber de señalar la importancia de la contribución y la responsabilidad europea en el desarrollo cultural de la humanidad... Para caminar hacia el futuro hace falta el pasado, se necesitan raíces profundas, y también se requiere el valor de no esconderse ante el presente y sus desafíos. Hace falta memoria, valor y una sana y humana utopía... Además, la verdad hace un llamamiento a la conciencia, que es irreductible a los condicionamientos, y por tanto capaz de conocer su propia dignidad y estar abierta a lo absoluto, convirtiéndose en fuente de opciones fundamentales guiadas por la búsqueda del bien para los demás y para sí mismo, y la sede de una libertad responsable... sin esta búsqueda de la verdad, cada uno se convierte en medida de sí mismo y de sus actos, abriendo el camino a una afirmación subjetiva de los derechos, por lo que el concepto de derecho humano, que tiene en sí mismo un valor universal, queda sustituido por la idea del derecho individualista''.

''Este individualismo nos hace humanamente pobres y culturalmente estériles... del individualismo indiferente nace el culto a la opulencia, que corresponde a la cultura del descarte en la que estamos inmersos... Tenemos ante nuestros ojos la imagen de una Europa herida, por las muchas pruebas del pasado, pero también por la crisis del presente, que ya no parece ser capaz de hacerle frente con la vitalidad y la energía del pasado. Una Europa un poco cansada y pesimista, que se siente asediada por las novedades de otros continentes. Europa debe reflexionar sobre si su inmenso patrimonio humano, artístico, técnico, social, político, económico y religioso es un simple retazo del pasado para museo, o si todavía es capaz de inspirar la cultura y abrir sus tesoros a toda la humanidad. En la respuesta a este interrogante, el Consejo de Europa y sus instituciones tienen un papel de primera importancia''.

''La historia de Europa puede llevarnos a concebirla ingenuamente como una bipolaridad o, como mucho, una tripolaridad...y dentro de este esquema, fruto de reduccionismos geopolíticos hegemónicos, movernos en la interpretación del presente y en la proyección hacia la utopía del futuro. Hoy las cosas no son así, y podemos hablar legítimamente de una Europa multipolar. Las tensiones – tanto las que construyen como las que disgregan – se producen entre múltiples polos culturales, religiosos y políticos. Europa afronta hoy el reto de «globalizar'' de modo original esta multipolaridad... que comporta el reto de una armonía constructiva, libre de hegemonías que, aunque pragmáticamente parecen facilitar el camino, terminan por destruir la originalidad cultural y religiosa de los pueblos... Hablar de la multipolaridad europea es hablar de pueblos que nacen, crecen y se proyectan hacia el futuro. La tarea de globalizar la multipolaridad de Europa no se puede imaginar con la figura de la esfera... sino más bien con la del poliedro, donde la unidad armónica del todo conserva la particularidad de cada una de las partes''.

''Otro reto que quisiera mencionar es la transversalidad... Si quisiéramos definir hoy el Continente, debemos hablar de una Europa dialogante, que sabe poner la transversalidad de opiniones y reflexiones al servicio de pueblos armónicamente unidos. Asumir este camino de la comunicación transversal no sólo comporta empatía intergeneracional, sino metodología histórica de crecimiento. En el mundo político actual de Europa, resulta estéril el diálogo meramente en el seno de los organismos (políticos, religiosos, culturales) de la propia pertenencia. La historia pide hoy la capacidad de salir de las estructuras que ''contienen'' la propia identidad, con el fin de hacerla más fuerte y más fructífera en la confrontación fraterna de la transversalidad. Una Europa que dialogue únicamente dentro de los grupos cerrados de pertenencia se queda a mitad de camino; se necesita el espíritu juvenil que acepte el reto de la transversalidad... En esta perspectiva, acojo favorablemente la voluntad del Consejo de Europa de invertir en el diálogo intercultural, incluyendo su dimensión religiosa, mediante los Encuentros sobre la dimensión religiosa del diálogo intercultural. Es una oportunidad provechosa para el intercambio abierto, respetuoso y enriquecedor entre las personas y grupos de diverso origen, tradición étnica, lingüística y religiosa, en un espíritu de comprensión y respeto mutuo''.

''En esta lógica se incluye la aportación que el cristianismo puede ofrecer hoy al desarrollo cultural y social europeo en el ámbito de una correcta relación entre religión y sociedad... Toda la sociedad europea se beneficiará de una reavivada relación entre los dos ámbitos, tanto para hacer frente a un fundamentalismo religioso, que es sobre todo enemigo de Dios, como para evitar una razón ''reducida'', que no honra al hombre... Estoy convencido de que hay muchos temas, y actuales, en los que puede haber un enriquecimiento mutuo, en los que la Iglesia Católica – especialmente a través del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) – puede colaborar con el Consejo de Europa y ofrecer una contribución fundamental... También hay numerosos retos del mundo contemporáneo que precisan estudio y un compromiso común, comenzando por la acogida de los emigrantes... y todo el grave problema del trabajo''.

''Espero ardientemente que se instaure una nueva colaboración social y económica, libre de condicionamientos ideológicos, que sepa afrontar el mundo globalizado, manteniendo vivo el sentido de la solidaridad y de la caridad mutua, que tanto ha caracterizado el rostro de Europa, gracias a la generosa labor de cientos de hombres y mujeres – algunos de los cuales la Iglesia Católica considera santos – que, a lo largo de los siglos, se han esforzado por desarrollar el Continente, tanto mediante la actividad empresarial como con obras educativas, asistenciales y de promoción humana. Estas últimas, sobre todo, son un punto de referencia importante para tantos pobres que viven en Europa. ¡Cuántos hay por nuestras calles! No sólo piden pan para el sustento, que es el más básico de los derechos, sino también redescubrir el valor de la propia vida, que la pobreza tiende a hacer olvidar, y recuperar la dignidad que el trabajo confiere''.

''Entre los temas que requieren nuestra reflexión y nuestra colaboración está la defensa del medio ambiente, de nuestra querida Tierra, el gran recurso que Dios nos ha dado y que está a nuestra disposición, no para ser desfigurada, explotada y denigrada, sino para que, disfrutando de su inmensa belleza, podamos vivir con dignidad... El beato Pablo VI calificó a la Iglesia como ''experta en humanidad''. En el mundo, a imitación de Cristo, y no obstante los pecados de sus hijos, ella no busca más que servir y dar testimonio de la verdad. Nada más, sino sólo este espíritu, nos guía en el alentar el camino de la humanidad''.

''La Santa Sede tiene la intención de continuar su colaboración con el Consejo de Europa, que hoy desempeña un papel fundamental para forjar la mentalidad de las futuras generaciones de europeos... realizar juntos una reflexión a todo campo, para que se instaure una especie de ''nueva ágora'', en la que toda instancia civil y religiosa pueda confrontarse libremente con las otras, si bien en la separación de ámbitos y en la diversidad de posiciones, animada exclusivamente por el deseo de verdad y de edificar el bien común... La cultura nace siempre del encuentro mutuo, orientado a estimular la riqueza intelectual y la creatividad de cuantos participan; y esto, además de ser una práctica del bien, es belleza. Mi esperanza es que Europa, redescubriendo su patrimonio histórico y la profundidad de sus raíces, asumiendo su acentuada multipolaridad y el fenómeno de la transversalidad dialogante, reencuentre esa juventud de espíritu que la ha hecho fecunda y grande''.

Copyright © VIS - Vatican Information Service