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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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martes, 7 de julio de 2015

Primera homilía del Papa Francisco en América Latina: Lo más bello para la familia está por venir


Ciudad del Vaticano, 7 de julio de 2015 (Vis).-Más de un millón de personas asistieron ayer a la primera misa celebrada en Ecuador por el Papa Francisco que ayer se desplazó de la capital Quito, a Guayaquil donde visitó el Santuario de la Divina Misericordia, segundo lugar de culto del país, construido por voluntad de su arzobispo Antonio Arregui Yarza entre 2009 y 2013 para dar cabida a 2.300 personas.

A su llegada al Santuario el Santo Padre fue acogido por una inmensa multitud con la que antes de dejar el templo rezó un Ave María y a la que saludó con estas palabras: ''Ahora voy a celebrar misa y los llevo a todos ustedes en el corazón. Voy a pedir por cada uno de ustedes, le voy a decir al Señor, Vos conocéis el nombre de los que estaban ahí. Le voy a pedir a Jesús para cada uno de ustedes mucha misericordia, que los cubra con su misericordia, que los cuide. Y a la Virgen que esté siempre al lado de ustedes''.

''Y ahora antes de irme -porque esto es de paso- para la misa donde me dice el señor arzobispo que nos corre el tiempo, les doy la bendición, pero ..no, no les voy a cobrar nada…pero les pido por favor que recen por mi. ¿Me lo prometen? Los bendiga Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Gracias por el testimonio cristiano''.

Después, el Pontífice recorrió en automóvil los 25 kilómetros que separan el Santuario del Parque de los Samanes donde celebró la santa misa dedicada especialmente a las familias y cuyo evangelio fue el relato de las bodas de Caná. En su homilía el Papa se centró en la figura de María que manifiesta a Jesús su preocupación porque los novios no tienen vino.

''Las bodas de Caná se repiten con cada generación, con cada familia -dijo Francisco- con cada uno de nosotros y nuestros intentos por hacer que nuestro corazón logre asentarse en amores duraderos, en amores fecundos, en amores alegres. Demos un lugar a María, ''la madre'' como lo dice el evangelista. Y hagamos con ella ahora el itinerario de Caná''

''María está atenta en esas bodas ya comenzadas, es solícita a las necesidades de los novios. No se ensimisma, no se enfrasca en su mundo, su amor la hace ''ser hacia'' los otros. Tampoco busca a las amigas para comentar lo que está pasando y criticar la mala preparación de las bodas. Y como está atenta, con su discreción, se da cuenta de que falta el vino. El vino es signo de alegría, de amor, de abundancia. Cuántos de nuestros adolescentes y jóvenes perciben que en sus casas hace rato que ya no hay de ese vino. Cuánta mujer sola y entristecida se pregunta cuándo el amor se fue, cuándo el amor se escurrió de su vida. Cuántos ancianos se sienten dejados fuera de la fiesta de sus familias, arrinconados y ya sin beber del amor cotidiano, de sus hijos, de sus nietos, de sus bisnietos. También la carencia de ese vino puede ser el efecto de la falta de trabajo, de las enfermedades, situaciones problemáticas que nuestras familias en todo el mundo atraviesan. María no es una madre ''reclamadora'', tampoco no es una suegra que vigila para solazarse de nuestras impericias, de nuestros errores o desatenciones. ¡María, simplemente, es madre!: Ahí está, atenta y solícita''.

''Pero María, en ese momento que se percata que falta el vino, acude con confianza a Jesús: esto significa que María reza -explicó Francisco- No va al mayordomo; directamente le presenta la dificultad de los esposos a su Hijo. La respuesta que recibe parece desalentadora: ''¿Y qué podemos hacer tú y yo? Todavía no ha llegado mi hora'' Pero, entre tanto, ya ha dejado el problema en las manos de Dios. Su apuro por las necesidades de los demás apresura la ''hora'' de Jesús. Y María es parte de esa hora, desde el pesebre a la cruz.... Ella nos enseña a dejar nuestras familias en manos de Dios; nos enseña a rezar, encendiendo la esperanza que nos indica que nuestras preocupaciones son también son preocupaciones de Dios. Y rezar siempre nos saca del perímetro de nuestros desvelos, nos hace trascender lo que nos duele, lo que nos agita o lo que nos falta a nosotros mismos y nos ayuda a ponernos en la piel de los otros, a ponernos en sus zapatos. La familia es una escuela donde la oración también nos recuerda que hay un nosotros, que hay un prójimo cercano, patente: que vive bajo el mismo techo, que comparte la vida y está necesitado''.

''Y , finalmente, María actúa. Las palabras ''Hagan lo que Él les diga'', dirigidas a los que servían, son una invitación también a nosotros, a ponernos a disposición de Jesús, que vino a servir y no a ser servido. El servicio es el criterio del verdadero amor... Y esto se aprende especialmente en la familia, donde nos hacemos por amor servidores por amor los unos de los otros. En el seno de la familia, nadie es descartado; todos valen lo mismo''.

Allí en la familia ''se aprende a pedir permiso sin avasallar, a decir “gracias” como expresión de una sentida valoración de las cosas que recibimos, a dominar la agresividad o la voracidad, y allí se aprende también a pedir perdón cuando hacemos algún daño, cuando nos peleamos. Porque en toda familia hay peleas. El problema es después, pedir perdón.... La familia es el hospital más cercano, cuando uno está enfermo lo cuidan ahí, mientras se puede. La familia es la primera escuela de los niños, es el grupo de referencia imprescindible para los jóvenes, es el mejor asilo para los ancianos. La familia constituye la gran ''riqueza social'', que otras instituciones no pueden sustituir, que debe ser ayudada y potenciada, para no perder nunca el justo sentido de los servicios que la sociedad presta a sus los ciudadanos. En efecto, estos servicios... no son una forma de limosna, sino una verdadera ''deuda social'' respecto a la institución familiar, que es la base y la que tanto aporta al bien común de todos''.

''La familia también forma una pequeña Iglesia, la llamamos ''Iglesia doméstica'', que, junto con la vida, encauza la ternura y la misericordia divina. En la familia la fe se mezcla con la leche materna: experimentando el amor de los padres se siente más cercano el amor de Dios''.

''Y en la familia - de esto todos somos testigos - los milagros se hacen con lo que hay, con lo que somos, con lo que uno tiene a mano… y muchas veces no es el ideal, no es lo que soñamos, ni lo que ''debería ser''. Hay un detalle que nos tiene que hacer pensar: el vino nuevo, ese vino tan bueno que dice el mayordomo en las bodas de Caná, nace de las tinajas de purificación, es decir, del lugar donde todos habían dejado su pecado… Nace de lo ‘peorcito’ porque ''donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia'' . Y en la familia de cada uno de nosotros y en la familia común que formamos todos, nada se descarta, nada es inútil. Poco antes de comenzar el Año Jubilar de la Misericordia, la Iglesia celebrará el Sínodo Ordinario dedicado a las familias, para madurar un verdadero discernimiento espiritual y encontrar soluciones y ayudas concretas a las muchas dificultades e importantes desafíos que la familia hoy debe afrontar en nuestros días. Los invito a intensificar su oración por esta intención, para que aun aquello que nos parezca impuro, como el agua de las tinajas nos escandalice o nos espante, Dios –haciéndolo pasar por su ''hora''– lo pueda transformar en milagro. La familia hoy necesita de este milagro''.

''Y toda esta historia comenzó porque ''no tenían vino'', y todo se pudo hacer porque una mujer –la Virgen– estuvo atenta, supo poner en manos de Dios sus preocupaciones, y actuó con sensatez y coraje. Pero hay un detalle, no es menor el dato final: gustaron el mejor de los vinos. Y esa es la buena noticia: el mejor de los vinos está por ser tomado, lo más lindo, lo más profundo y lo más bello para la familia está por venir.... El mejor de los vinos está en esperanza, está por venir para cada persona que se arriesga al amor. Y en la familia hay que arriesgarse al amor, hay que arriesgarse a amar''.

''Y el mejor de los vinos – dijo el Papa al millón de personas que lo esuchaban- está por venir, aunque todas las variables y estadísticas digan lo contrario. El mejor vino está por venir en aquellos que hoy ven derrumbarse todo. Murmúrenlo hasta creérselo: el mejor vino está por venir. Murmúrenselo cada uno en su corazón: el mejor vino está por venir. Y susúrrenselo a los desesperados o a los desamorados: Tened paciencia, tened esperanza, haced como María, rezad, actuad, abrid el corazón, porque el mejor de los vinos va a venir. Dios siempre se acerca a las periferias de los que se han quedado sin vino, los que sólo tienen para beber desalientos; Jesús siente debilidad por derrochar el mejor de los vinos con aquellos a los que por una u otra razón, ya sienten que se les han roto todas las tinajas''.

Después de la bendición final,el Papa se desplazó en automóvil al Colegio Javier de la Compañía de Jesús, fundado en 1956, donde estudian actualmente 1560 alumnos y la comunidad está formada por 20 padres jesuitas con los que el Papa almorzó y tras un breve descanso emprendió el regreso a Quito para encontrarse con el Presidente de la República.




Visita al Presidente de Ecuador y a la Catedral de Quito


Ciudad del Vaticano, 7 de julio de 2015 (Vis).-El Papa transcurrió la última parte de su segunda jornada en Ecuador en la capital, Quito, donde a las 19,00 (hora local) llegó al Palacio Carondelet, sede del gobierno, para efectuar una visita de cortesía al Presidente Rafael Correa. El edificio, construido a finales del siglo XVIII por el arquitecto español Antonio García, se encuentra en el centro histórico y debe su nombre al gobernador Francisco Luis Héctor, barón de Carondelet, bajo cuyo mandato fue edificado. Durante el período colonial español se llamaba Palacio Real, pero según la leyenda, Simon Bolívar, admirado por la belleza de la fachada, le dio el nombre del gobernador.

A su lllegada el Presidente Correa acogió al Papa con un caluroso abrazo; después entraron juntos en el Salón del Protocolo donde departieron en privado. Posteriormente el Presidente presentó a su familia al Santo Padre y luego tuvo lugar el intercambio de dones. Francisco regaló al mandatario ecuatoriano un cuadro en mosaico de la Virgen con el Niño, una copia realizada por los talleres de los Museos Vaticanos, de la imagen en la capilla del Santísimo Sacramento de la basílica romana de San Pablo Extramuros ante la cual el 22 de agosto de 1541, san Ignacio de Loyola y sus primeros seguidores profesaron los votos religiosos dando inicio así a la Compañía de Jesús.

Al final de la visita el Obispo de Roma y el Presidente se asomarón al balcón del Palacio Carondelet para saludar a la multitud que reunida en la Plaza de la Independencia aclamaba y cantaba al Papa que, desde allí recorrió a pie los cincuenta metros que lo separaban de la Catedral Metropolitana, cuya advocación es la de la Coronación de la Virgen María. La catedral, completada en 1565, es una mezcla de estilos que van del gótico múdejar al barroco y neoclásico y en su interior reposan los restos de Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, el Mariscal Sucre (1795-1830) héroe de la Independencia americana.

El Santo Padre entró en la catedral donde fue recibido por el rector y tras saludar a diversos enfermos y discapacitados que se encontraban en el templo, rezó unos minutos ante el Santísimo. Al salir , cuando ya era casi de noche, bendijo a los miles de personas que se habían congregado en la Plaza, dejando el breve discurso que había preparado y que reproducimos al final del artículo e improvisando las siguientes palabras:

''Les voy a dar la bendición, para cada uno de ustedes, para sus familias, para todos los seres queridos y para este gran pueblo y noble pueblo ecuatoriano, para que no haya diferencias, que no haya exclusivo, que no haya gente que se descarte, que todos sean hermanos, que se incluyan a todos y no haya ninguno que esté fuera de esta gran nación ecuatoriana. A cada uno de ustedes, a sus familias, les doy la bendición. Pero recemos juntos primero el Ave María....''

''La bendición de Dios Todopoderoso, del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Y por favor les pido que recen por mi. Buenas noches y hasta mañana''.

Hoy, 7 de julio, el Papa Francisco encontrará a los obispos de Ecuador y celebrará la santa misa en el Parque del Bicentenario de Quito. Más tarde irá a la Pontificia Universidad Católica de Ecuador, recibirá las llaves de la capital en la iglesia de San Francisco, donde pronunciará un discurso y fianlizará el día con una visita privada a la Iglesia de la Compañía de Jesús.

Breve discurso del Papa ante la Catedral de Quito (dado por leído)

''Vengo a Quito como peregrino, para compartir con ustedes la alegría de evangelizar. Salí del Vaticano saludando la imagen de santa Mariana de Jesús, que desde el ábside de la Basílica de San Pedro vela el camino que el Papa recorre tantas veces. A ella encomendé también el fruto de este viaje, pidiéndole que todos nosotros pudiésemos aprender de su ejemplo. Su sacrificio y su heroica virtud se representan con una azucena. Sin embargo, en la imagen en San Pedro, lleva todo un ramo de flores, porque junto a la suya presenta al Señor, en el corazón de la Iglesia, las de todos ustedes, las de todo Ecuador''.

''Los santos nos llaman a imitarlos, a seguir su escuela, como hicieron santa Narcisa de Jesús y la beata Mercedes de Jesús Molina, interpeladas por el ejemplo de santa Mariana… cuántos de los que hoy están aquí sufren o han sufrido la orfandad, cuántos han tenido que asumir a su cargo a hermanos aún siendo pequeños, cuántos se esfuerzan cada día cuidando enfermos o ancianos; así lo hizo Mariana, así la imitaron Narcisa y Mercedes. No es difícil si Dios está con nosotros. Ellas no hicieron grandes proezas a los ojos del mundo. Sólo amaron mucho, y lo demostraron en lo cotidiano hasta llegar a tocar la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Ellas no lo hicieron solas, lo hicieron ''junto a'' otros; el acarreo, labrado y albañilería de esta catedral han sido hechos con ese modo nuestro, de los pueblos originarios, la minga; ese trabajo de todos en favor de la comunidad, anónimo, sin carteles ni aplausos: quiera Dios que como las piedras de esta catedral así nos pongamos a los hombros las necesidades de los demás, así ayudemos a edificar o reparar la vida de tantos hermanos que no tienen fuerzas para construirlas o las tienen derrumbadas''.

Hoy estoy aquí con ustedes, que me regalan el júbilo de sus corazones: ''Qué hermosos son sobre las montañas los pasos del que trae la buena noticia''. Es la belleza que estamos llamados a difundir, como buen perfume de Cristo: Nuestra oración, nuestras buenas obras, nuestro sacrificio por los más necesitados. Es la alegría de evangelizar y ''ustedes serán felices si, sabiendo estas cosas, las practican''.

''Que Dios los bendiga''.



Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 7 de julio de 2015 (Vis).- El Santo Padre ha nombrado al obispo Santiago Silva Retamales, hasta ahora auxiliar de la diócesis de Valparaíso (Chile) como Ordinario Militar para Chile.


lunes, 6 de julio de 2015

El Papa llega a Ecuador, primera etapa de su viaje apostólico a América Latina


Ciudad del Vaticano, 6 de julio de 2015 (Vis).-El Papa Francisco llegó alrededor de las 22 (hora de Roma, 15,00 hora local) de ayer, 5 de julio, a Quito, capital de Ecuador y primera etapa de su noveno viaje apostólico a lo largo del cual visitará también Bolivia y Paraguay.

El Santo Padre salió en avión de Roma a las 9.00 y durante las largas horas de vuelo departió con los periodistas que lo acompañaban en el avión y, como es habitual, envío sendos telegramas a los Jefes de Estado de los países sobrevolados: Italia,España, Portugal, Venezuela y Colombia. En este último caso, el Papa quiso añadir la palabra reconciliación, a sus mejores deseos para los colombianos.

A su llegada a Quito, el Pontífice fue recibido por un grupo de niños, vestidos con trajes típicos de las diversas poblaciones ecuatorianas; dos de ellos, un niño y una niña le ofrecieron flores. A continuación, el Presidente, Rafael Correa, pronunció un discurso de bienvenida en el que ,a la luz de la encíclica Laudato Si', recordó entre otras cosas que el 20% del territorio de Ecuador está protegido en 44 Reservas y Parques Naturales y subrayó la diversidad de sus culturas: además de una mayoría mestiza Ecuador cuenta con14 nacionalidades indígenas con sus correspondientes lenguas ancestrales, incluyendo a dos pueblos , que han preferido el aislamiento voluntario, en el corazón de la selva virgen. El Presidente citó también diversos documentos del Magisterio pastoral, con clara referencia a la Doctrina Social de la Iglesia y concluyó en tono amable: ''Los argentinos, muy orgullosos, dicen: “El Papa es argentino”; mi querida amiga Dilma Rousseff, Presidenta de Brasil, dice: “Bueno, el Papa será argentino, pero Dios es brasileño”. Por supuesto que el Papa es argentino, probablemente Dios es brasileño, pero de seguro… ¡el Paraíso es ecuatoriano!''.

El Papa respondió manifestando su alegría y gratitud por la calurosa bienvenida: ''Es una muestra más -dijo- del carácter acogedor que tan bien define a las gentes de esta noble Nación''.

''Le agradezco, Señor Presidente, sus palabras -prosiguió- le agradezco su consonancia con mi pensamiento: me ha citado demasiado, gracias! -, a las que correspondo con mis mejores deseos para el ejercicio de su misión: que pueda lograr lo que quiere para el bien de su pueblo. Saludo cordialmente a las distinguidas Autoridades del Gobierno, a mis hermanos Obispos, a los fieles de la Iglesia en el país y a todos aquellos que me abren hoy las puertas de su corazón, de su hogar y de su Patria. A todos ustedes mi afecto y sincero reconocimiento''.

''Visité Ecuador en distintas ocasiones por motivos pastorales; así también hoy, vengo como testigo de la misericordia de Dios y de la fe en Jesucristo. La misma fe que durante siglos ha modelado la identidad de este pueblo y dado tan buenos frutos, entre los que destacan figuras preclaras como Santa Mariana de Jesús, el santo hermano Miguel Febres, santa Narcisa de Jesús o la beata Mercedes de Jesús Molina, beatificada en Guayaquil hace treinta años durante la visita del Papa san Juan Pablo II. Ellos vivieron la fe con intensidad y entusiasmo, y practicando la misericordia contribuyeron, desde distintos ámbitos, a mejorar la sociedad ecuatoriana de su tiempo.''.

''En el presente, también nosotros podemos encontrar en el Evangelio las claves que nos permitan afrontar los desafíos actuales, valorando las diferencias, fomentando el diálogo y la participación sin exclusiones, para que los logros en progreso y desarrollo que se están consiguiendo se consoliden y garanticen un futuro mejor para todos, poniendo una especial atención en nuestros hermanos más frágiles y en las minorías más vulnerables, que son la deuda que todavía toda América Latina tiene. Para esto, Señor Presidente, podrá contar siempre con el compromiso y la colaboración de la Iglesia, para servir a este pueblo ecuatoriano que se ha puesto de pie con dignidad''.

''Amigos todos, comienzo con ilusión y esperanza los días que tenemos por delante. En Ecuador está el punto más cercano al espacio exterior: es el Chimborazo, llamado por eso al lugar “más cercano al sol”, a la luna y las estrellas. Nosotros, los cristianos, identificamos a Jesucristo con el sol, y a la luna con la iglesia; y la luna no tiene luz propia, y si la luna se esconde del sol vuelve oscura. El sol es Jesucristo y si la Iglesia se aparta o se esconde de Jesucristo se vuelve oscura y no da testimonio. Que estos días se nos haga más evidente a todos la cercanía ''del sol que nace de lo alto'', y que seamos reflejo de su luz, de su amor''.

''Desde aquí quiero abrazar al Ecuador entero. Que desde la cima del Chimborazo, hasta las costas del Pacífico; desde la selva amazónica, hasta las Islas Galápagos, nunca pierdan la capacidad de dar gracias a Dios por lo que hizo y hace por ustedes, la capacidad de proteger lo pequeño y lo sencillo, de cuidar de sus niños y de sus ancianos, que son la memoria de su pueblo, de confiar en la juventud, y de maravillarse por la nobleza de su gente y la belleza singular de su País - que según el Señor Presidente es el paraíso''

''Que el Sagrado Corazón de Jesús y el Inmaculado Corazón de María, a quienes Ecuador ha sido consagrado, derramen sobre ustedes su gracia y bendición. Muchas gracias'', finalizó el Papa.

Después de un breve coloquio en privado con el Presidente Correa, el Papa recorrió en papamóvil los cuarenta kilómetros que separan el aeropuerto Mariscal Sucre del centro de Quito, el mejor conservado de toda Sudamérica. La capital fue la primera junto con la polaca Cracovia en ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1978. A su paso el Santo Padre fue saludado por miles de personas que desde hacía horas se habían congregado en los alrededores de Quito. Llegado a la nunciatura apostólica, para cenar y descansar algunas horas, Francisco salió a la calle para saludar a los fieles que lo aclamaban. "Voy a bendecirlos para que vayan a descansar y dejen dormir a los vecinos",- dijo- y después de rezar el "Padre nuestro" con ellos ingresó nuevamente en la nunciatura.

Esta tarde el Papa se desplazará en avión a Guayaquil donde visitará el Santuario de la Divina Misericordia y celebrará la Santa Misa.



Francisco reza a la Virgen en Santa María la Mayor antes de empezar su viaje a América Latina


Ciudad del Vaticano, 4 de julio de 2015 (Vis).-Como suele hace antes de comenzar sus viajes, el Santo Padre fue esta tarde a las 19.00 a la basílica romana de Santa María la Mayor para encomendar a la Virgen su inminente viaje apostólico a América Latina. El Papa depositó a los pies de la ''Salus Populi Romani'' un ramo de flores con los colores de las banderas de los tres países visitados, Ecuador, Bolivia y Paraguay y rezó alrededor de veinte minutos. 

A los miembros de Renovación en el Espíritu Santo: Compartid con todos el bautismo recibido


Ciudad del Vaticano, 4 de julio de 2015 (Vis).-Unidad en la diversidad y ecumenismo de la oración, de la palabra y de la sangre fueron los temas claves del discurso improvisado que el Papa Francisco dirigió ayer tarde a las decenas de miles de miembros de Renovación en el Espíritu Santo, llegados a Roma con motivo de su trigésimo octavo Congreso nacional (3-4 julio 2015) cuyo lema es “Caminos de unidad y paz – Voces en oración por los mártires de hoy y por un ecumenismo espiritual''. El encuentro comenzó a las 16 en la Plaza de San Pedro y contó con la participación de los cardenales Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, Kurt Koch, Presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Unidad de los Cristianos y Angelo Bagnasco, Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, junto con los Patriarcas Orientales ortodoxos y católicos, obispos anglicanos y luteranos y pastores pentecostales.

En su discurso el Papa subrayó que la unidad no significa uniformidad. No se trata de una unidad esférica en la que cada punto es ''equidistante del centro y no hay diferencia entre un punto y otro. El modelo es el poliedro, que refleja la confluencia de todas las partes que en él conservan su originalidad y estos son los carismas, en la unidad como en la diversidad... La distinción es importante porque estamos hablando de la obra del Espíritu Santo, no de la nuestra. Unidad en la diversidad de expresiones de la realidad, tantas cómo el Espíritu Santo quiere suscitar''.

Otro punto que el Santo Padre consideró muy importante aclarar fue el de los líderes. ''Existe una gran tentación para los líderes – señaló – la de creerse indispensables , la de resbalar poco a poco en el autoritarismo, en el personalismo y no dejar vivir a las comunidades renovadas en el Espíritu. Esta tentación hace que sea "eterna" la posición de los que se consideran insustituibles.. Tenemos que tener muy claro que el único insustituible en la Iglesia es el Espíritu Santo, y que Jesús es el único Señor. No hay otros. ... Se debe establecer un tiempo limitado para los cargos , que son en realidad servicios. Un servicio importante de los líderes laicos... es hacer crecer y madurar espiritual y pastoralmente a los que ocuparán su lugar al final de su servicio. Es conveniente que todos los servicios en la Iglesia tengan una fecha tope, no hay líderes de por vida en la Iglesia''.

El Santo Padre pidió a los miembros de Renovación en el Espíritu Santo que se comprometiesen a compartir con todos en la Iglesia el bautismo recibido. ''Es el servicio más importante que podemos dar a cada uno a la Iglesia -reiteró- Ayudar al pueblo de Dios en el encuentro personal con Jesucristo, que nos transforma en hombres y mujeres nuevos, en grupos pequeños, humildes pero eficaces, porque el Espíritu es el que trabaja. No apuntéis mucho a las grandes reuniones que a menudo terminan ahí, sino a las relaciones ''artesanales'', derivadas del testimonio, en la familia, en el trabajo, en la vida social, en las parroquias, en grupos de oración, ¡con todo el mundo!''.

Otra señal fuerte del Espíritu en la Renovación Carismática es la búsqueda de la unidad del Cuerpo de Cristo. '' Vosotros, los carismáticos -afirmó el Pontífice- tenéis la gracia especial de orar y trabajar por la unidad de los cristianos, porque la corriente de la gracia atraviesa todas las Iglesias cristianas. La unidad de los cristianos es obra del Espíritu Santo y debemos rezar juntos... Todos hemos recibido el mismo bautismo, todos seguimos el camino de Jesús... Todos nos hemos dividido a lo largo de la historia, por muchas razones, pero no es bueno. Pero ahora es el tiempo en que el Espíritu nos hace pensar que estas divisiones... son un antitestimonio, y debemos hacer todo lo posible para ir de la mano: el ecumenismo espiritual, el ecumenismo de la oración, el ecumenismo del trabajo, de la caridad juntos, de la lectura de la Biblia juntos. Ir juntos hacia la unidad''.

También hay otra unidad, la unidad de la sangre de los mártires que hoy nos hace uno, el ecumenismo de la sangre. ''Sabemos que cuando antes de matar a un cristiano los que odian a Jesucristo, no le preguntan: "¿Usted es un luterano, un ortodoxo, un evangélico, un baptista, un metodista?'' ¡Usted es cristiano! Y le cortan la cabeza. Hace 50 años, el beato Pablo VI, en la canonización de los jóvenes mártires de Uganda, recordó que por el mismo motivo habían derramado su sangre sus compañeros catequistas anglicanos. Eran cristianos, fueron mártires. Perdonad y no os escandalicéis ¡son nuestros mártires! Porque dieron su vida por Cristo, y este es el ecumenismo de la sangre. Hay que rezar recordando a nuestros mártires comunes''.

Y por último, ''la unidad en el trabajo con los pobres y necesitados, que también necesitan el bautismo en el Espíritu Santo. Sería bueno organizar seminarios de vida en el Espíritu, junto con otras realidad cristiana carismáticas, por nuestros hermanos y hermanas que viven en las calles: ellos también tienen el Espíritu dentro que empuja, para que alguno, desde fuera, le abra la puerta''.

Antes de la bendición final, el Papa invitó a los presentes a salir a predicar la buena nueva de Jesús ' a los pobres, los marginados, los ciegos, los enfermos, los presos, a todos los hombres y mujeres. En cada uno está el Espíritu, en quien quiere ser ayudado a abrir la puerta a revivirlo. Que el Señor os acompañe en esta misión, siempre con la Biblia en la mano, siempre con el Evangelio en el bolsillo, con la Palabra de Cristo''.



Benedicto XVI recibe en Castel Gandolfo el Doctorado honoris causa por la Pontificia Universidad Juan Pablo II y por la Academia Musical de Cracovia


Ciudad del Vaticano, 4 de julio de 2015 (Vis).-El Papa emérito Benedicto XVI ha recibido el Doctorado Honoris Causa de la Pontificia Universidad Juan Pablo II y de la Academia Musical de Cracovia, otorgado por los rectores de ambos ateneos polacos y conferido esta mañana en Castel Gandolfo por el cardenal Stanislaw Dziwisz, arzobispo de Cracovia y gran canciller de la universidad dedicada a san Juan Pablo II.

Benedicto XVI acogió el nombramiento con un discurso en el que recordó como san Juan Pablo II demostró con el ejemplo que ''la alegría de la gran música sacra y la tarea de la participación común en la sagrada liturgia, el gozo solemne y la sencillez de la humilde celebración de la fe podían darse la mano''.

''En la Constitución sobre la liturgia del Concilio Vaticano II está escrito con mucha claridad que se conserve y se incremente con sumo cuidado el patrimonio de la música sacra- señaló el Papa emérito- y por otra parte, el texto destaca como categoría litúrgica fundamental la ''participatio actuosa'' de los fieles en la acción sagrada. Pero lo que en la Constitución coexistía todavía pacíficamente, en la recepción del Concilio, ha conocido momentos de tensión dramática. Ambientes significativos del Movimiento Litúrgico creían que en el futuro para las grandes obras corales e incluso para las misas para orquesta sólo habria lugar en las salas de concierto, no en la liturgia, donde el espacio estaría reservado al canto y la oración de los fieles. Por otro lado, había mucha preocupación por el empobrecimiento cultural de la Iglesia que este hecho llevaría aparejado ¿Cómo conciliar las dos cosas? Esas eran las preguntas que nos planteábamos muchos creyentes, tanto la gente sencilla, como las personas que contaban con una formación teológica''.

''En estas circunstancias -prosiguió- tal vez es necesario preguntarse: ¿De dónde viene y a qué tiende la música? Creo que se pueden localizar tres "lugares" de procedencia. El primero es la experiencia del amor. Cuando los seres humanos fueron capturados por el amor, se abrió ante ellos otra dimensión del ser... que les llevó a expresarse en formas nuevas. La poesía, el canto y la música en general nacen de este nuevo horizonte de la vida... Un segundo origen es la experiencia de la tristeza, el haber sido tocados por la muerte, por el dolor y los abismos de la existencia. También en este caso se abren, en dirección opuesta, nuevas dimensiones de la realidad que no encuentran respuesta solo en los discursos. Por último, el tercer lugar de origen de la música es el encuentro con lo divino, que desde el principio es parte de lo que define lo humano. Se puede decir que la calidad de la música depende de la pureza y la grandeza del encuentro con lo divino, con la experiencia del amor y del dolor. Cuanto más pura y verdadera es esa experiencia , más pura y grande será la música que de ella nace y se desarrolla''.

''Ciertamente la música occidental va mucho más allá del ámbito religioso y eclesial -explicó Benedicto XVI- Y sin embargo, encuentra su fuente más profunda en la liturgia, en el encuentro con Dios. Es evidente en Bach, para el que la gloria de Dios era en última instancia, el fin de toda música. La respuesta grande y pura de la música occidental se ha desarrollado en el encuentro con el Dios que, en la liturgia, se hace presente a nosotros en Jesucristo. Esa música, para mí, es una demostración de la verdad del cristianismo. Donde hay una respuesta así, se ha producido un encuentro con la verdad, con el verdadero creador del mundo. Por eso la gran música sacra es una realidad de rango teológico y de significado permanente para la fe de la cristiandad , aunque no sea necesario que se interprete siempre y en cualquier lugar. Por otro lado, también está claro que no puede desaparecer de la liturgia y que su presencia puede ser una forma especial de participar en la celebración sagrada, en el misterio de la fe''.

''Si pensamos en la liturgia celebrada por san Juan Pablo II en todos los continentes, vemos toda la amplitud de las posibilidades expresivas de la fe en el evento litúrgico; y vemos también como la gran música de la tradición occidental no sea ajena a la liturgia, sino que nació de ella , creció con ella y que así contribuye siempre a darle forma. No sabemos el futuro de nuestra cultura ni de la música sacra. Pero hay algo claro: allí donde se produce el encuentro con el Dios vivo, que en Cristo viene a nosotros, allí nace y crece nuevamente también la respuesta, cuya belleza proviene de la verdad misma'', concluyó Benedicto XVI.



Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 4 de julio de 2015 (Vis).- El Santo Padre nombró:

-Obispo Joaquín Hermes Robledo Robledo, hasta ahora de Carapeguá (Paraguay) como obispo de la diócesis de San Lorenzo (superficie 1.944, población 823.239, católicos 813.000, sacerdotes 41, religiosos 106, diáconos permanentes 29) en Paraguay.

-Obispo Jean Lafitte como Prelado de la Soberana Orden Militar de Malta. El obispo es Secretario del Pontificio Consejo para la Familia.


viernes, 3 de julio de 2015

El cardenal Parolin explica la importancia de la encíclica Laudato si' para la Iglesia y el mundo a la luz de las grandes citas del 2015


Ciudad del Vaticano, 3 de julio de 2015 (Vis).-El cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, intervino ayer tarde en la Conferencia de alto nivel ''Las personas y el planeta en primer lugar: el imperativo de cambiar de rumbo'' (Roma, Augustinianum, 2-3 julio), organizada por el Pontificio Consejo Justicia y Paz y CIDSE, red internacional de Ong católicas para el desarrollo.

El tema de su discurso fue ''La importancia de la encíclica Laudato si' para la Iglesia y el mundo a la luz de los grandes eventos políticos en el 2015 y después''. Como es sabido la segunda mitad del año estará jalonada por tres conferencias claves de las Naciones Unidas: la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo ( Addis Abeba, Etiopía) del 13 al 16 de julio; la Cumbre de las Naciones Unidas para la adopción de la Agenda de Desarrollo a partir de 2015 (Nueva York, del 25 al 27 de septiembre) y la Vigésimo Primera Sesión de la Conferencia de las Partes en la Convención marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático" ("COP21"), que se celebrará en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre con el propósito de adoptar un nuevo acuerdo sobre el cambio climático''. ''La Encíclica -dijo el purpurado- tendrá un cierto impacto en estos eventos, pero su amplitud y profundidad van mucho más allá de su contexto en el tiempo''.

El Secretario de Estado centró su intervención en tres sectores que ayudan a entender la Laudatio si': el ámbito internacional, el ámbito nacional y local, y el ámbito de la Iglesia Católica, recordando que en todos ellos es recurrente el llamamiento a "redirigir nuestros pasos" y a la promoción de una "cultura de la atención".

''En ámbito internacional -dijo- es necesario ser cada vez más conscientes de que todo está íntimamente relacionado y que el medio ambiente, la tierra y el clima son una herencia comun, cuyos frutos deben beneficiar a todos. Son un bien común y colectivo, de todos y para todos, el patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos. Pero reconocer estas verdades no conduce, sin embargo, a una conclusión inevitable. Hace falta un firme compromiso para desarrollar una verdadera ética de las relaciones internacionales, realmente capaz de hacer frente a una variedad de temas, como los desequilibrios comerciales y la deuda externa y ecológica, denunciados en la Encíclica''.

''Por desgracia, lo que ha impedido que la comunidad internacional asuma esta perspectiva se puede resumir en las siguientes observaciones del Papa: la "falta de honestidad y responsabilidad" y la consiguiente "escasa conciencia de sus propios límites". Vivimos, sin embargo, en un contexto en el que es posible dejar atrás el mito moderno del progreso material sin límites e idear maneras inteligentes de orientar, cultivar y limitar nuestro poder''. ''Más de una vez – señaló el cardenal- he tenido ocasión de subrayar cómo la base tecnológica y operativa para la promoción de tales progresos ya está disponible o a nuestro alcance. Debemos aprovechar esta gran oportunidad, dada la capacidad humana real para iniciar y llevar adelante un curso virtuoso: el que riega el terreno de la innovación económica y tecnológica, cultivando tres objetivos interrelacionados: contribuir al florecimiento de la dignidad humana, ayudar a erradicar la pobreza y contrarrestar el deterioro ambiental''.

''Sin embargo, las fuerzas que actúan en el ámbito internacional no son suficientes por sí mismas; necesitan un claro enfoque nacional de acuerdo con el principio de subsidiariedad. Y aquí – evidenció el cardenal Parolin- entramos en el segundo ámbito de nuestra reflexión, el de la acción nacional y local. Laudato si' nos muestra que podemos hacer mucho en este sentido y ofrece algunos ejemplos, tales como la modificación del consumo, el desarrollo de una economía de residuos y reciclaje, el mejoramiento agrícola de las regiones más pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, en la mejor organización del mercado local o nacional, en sistemas de riego, en el desarrollo de técnicas agrícolas sostenibles, en la promoción de un modelo circular de producción, en una clara respuesta al desperdicio de alimentos y en la aceleración de una transición energética. Por desgracia, hay demasiados intereses particulares, y muy facilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos.
El último ámbito tratado por el Secretario de Estado fue el de la Iglesia Católica que se nutre del ejemplo de san Francisco, como se indica en las primeras páginas de la Encíclica, el cual "vivía con simplicidad y en una maravillosa armonía con Dios, con los otros, con la naturaleza y consigo mismo. En él se advierte hasta qué punto son insperables la preocupación por la naturaleza, la justicia con los pobres, el compromiso con la sociedad y la paz interior''.


''El Papa Francisco -concluyó- afirma una vez más que la Iglesia no pretende definir las cuestiones científicas o sustituir a la política, pero parece ser portadora de la necesidad de cuestionar el significado y propósito de toda actividad humana. Por ahora lo que conocemos muy bien es el llamamiento de la Encíclica para que reflexionemos sobre qué clase de mundo queremos dejar a los que nos sucedan, a los niños que están creciendo. La respuesta que el Papa ofrece a esta pregunta es reveladora: "Cuando nos interrogamos por el mundo que queremos dejar entendemos sobre todo su orientación general, su sentido y sus valores ... Por eso, ya no basta decir que debemos preocuparnos por las futuras generaciones. Se requiere advertir que lo que está en juego es nuestra propia dignidad''.

Audiencias


Ciudad del Vaticano, 3 de julio de 2015 (VIS).- El Santo Padre recibió ayer 2 de julio, por la tarde, al cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 3 de julio de 2015 (Vis).- El Santo Padre nombró:

-Monseñor Dennis Villarojo y reverendo Oscar L. Florencio como obispos auxiliares de la arquidiócesis de Cebu (superficie 5.088, población 4.692.562, católicos 4.153.173, sacerdotes 612, religiosos 1.827, diáconos permanentes 1) en Filipinas.

El obispo electo Villarojo nació en Cebu City (Filipinas) en 1967 y fue ordenado sacerdote en 1994. Es Doctor en Filosofía por la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma). Ha sido secretario del arzobispo de Cebu y coordinador del Plano Pastoral de esa arquidiócesis y moderador del grupo de pastoral de la parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón. En 2015 fue nombrado Secretario general del LI Congreso Eucarístico Internacional que tendrá lugar en Cebu en enero de 2016.

El obispo electo Florencio nació en Capoocan (Filipinas) en 1966 y fue ordenado sacerdote en 1990. Es Doctor en Teología Sagrada por la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma). Después de algunos años como vicario parroquial ha sido director espiritual, profesor de seminario y párroco. Actualmente era rector de la Escuela de Teología San Juan en Palo (Filipinas).


-Philippe Morard como Vicecomandante de la Guardia Suiza Pontificia con el grado de Teniente Coronel.

jueves, 2 de julio de 2015

Mil millones de turistas, mil millones de oportunidades


Ciudad del Vaticano, 2 de julio de 2015 (Vis).-''Mil millones de turistas, mil millones de oportunidades'' es el título del Mensaje con motivo de la Jornada Mundial del Turismo 2015 (27 de septiembre) publicado hoy por el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes. El mensaje, fechado el 24 de junio, está firmado por el cardenal Antonio Maria Vegliò y por el obispo Joseph Kalathiparambil, respectivamente presidente y secretario de ese dicasterio.

El documento, como su título ya indica, se centra en las oportunidades y desafíos que el incremento masivo del turismo representa para la sociedad contemporánea y recuerda que el concepto de turista está siendo sustituido cada vez más por el de viajero, es decir, la persona que no se limita a visitar un lugar, sino que, de alguna manera, se convierte en parte integrante del mismo. A la luz de la encíclica del Papa Francisco Laudato sí', el Mensaje señala que el sector turístico, aprovechando las riquezas naturales y culturales, puede promover su conservación o, paradójicamente, su destrucción y por último invita a hacer del viaje ''una experiencia existencial''. Sigue el texto íntegro.

''Fue en el 2012 cuando se superó la barrera simbólica de mil millones de llegadas turísticas internacionales. Y los números siguen creciendo, tanto que las previsiones estiman que en el 2030 se alcanzará el nuevo objetivo de dos mil millones. A estos datos se deben sumar las cifras aún más elevadas referidas al turismo local.

Para la Jornada Mundial del Turismo queremos centrarnos en las oportunidades y los desafíos planteados por estas estadísticas, y por ello hacemos nuestro el tema que propone la Organización Mundial del Turismo: ''Mil millones de turistas, mil millones de oportunidades''.

Dicho crecimiento plantea un desafío a todos los sectores implicados en este fenómeno global: turistas, empresas, gobiernos y comunidades locales. Y, ciertamente, también a la Iglesia. Los mil millones de turistas deben ser necesariamente considerados sobre todo como mil millones de oportunidades.

El presente mensaje se hace público a los pocos días de la presentación de la encíclica Laudato si’ del papa Francisco, dedicada al cuidado de la casa común. Es un texto que debemos tomar en gran consideración, ya que ofrece importantes directrices a seguir en nuestra atención al mundo del turismo.

Estamos en una fase de transformaciones, en la que cambia el modo de desplazarse y, en consecuencia, también la experiencia del viaje. Quien se traslada a un país distinto del suyo, lo hace con el deseo, consciente o inconsciente, de despertar la parte más recóndita de sí a través del encuentro, el compartir y el intercambio. El turista busca cada vez más un contacto directo con lo diverso en su singularidad.

Se ha debilitado el concepto clásico de ''turista'' al tiempo que se ha fortalecido el de ''viajero'', es decir, aquél que no se limita a visitar un lugar, sino que, de alguna manera, se convierte en parte integrante del mismo. Ha nacido el ''ciudadano del mundo''. Ya no ver sino pertenecer, no curiosear sino vivir, ya no analizar sino unirse. No sin respeto por lo que y a quien se encuentra.

En la última encíclica, el papa Francisco nos invita a acercarnos a la naturaleza con ''apertura al estupor y a la maravilla'', hablando ''el lenguaje de la fraternidad y de la belleza en nuestra relación con el mundo'' . Ese es el acercamiento correcto que hay que adoptar ante los lugares y los pueblos visitados. Este es el camino para aprovechar las mil millones de oportunidades y hacerlas fructificar aún más.

Las empresas del sector son las primeras que deben implicarse en la realización del bien común. La responsabilidad de las compañías es grande, también en el ámbito turístico, y para poder aprovechar las mil millones de oportunidades es necesario que sean conscientes de ello. Objetivo final no debe ser tanto el lucro cuanto la oferta al viajero de caminos transitables que le lleven a esa experiencia que está buscando. Y las empresas deben hacer esto desde el respeto a las personas y al ambiente. Es importante no perder la conciencia de los rostros. Los turistas no pueden reducirse a una simple estadística o a una fuente de ingresos. Es necesario poner en práctica formas de negocio turístico estudiadas con y para las personas, invirtiendo en los individuos y en la sostenibilidad a fin de también ofrecer oportunidades laborales desde el respeto a la casa común.

Al mismo tiempo, los gobiernos deben garantizar el cumplimiento de las leyes y crear otras nuevas adecuadas para la protección de la dignidad de la persona, de la comunidad y del territorio. Es esencial una actitud decidida. Incluso en el ámbito turístico, las autoridades civiles de los distintos países deben pensar en estrategias compartidas para crear redes socioeconómicas globalizadas en favor de las comunidades locales y de los viajeros, para así poder aprovechar positivamente las mil millones de oportunidades que ofrece la interacción.

En este contexto, también las comunidades locales están llamados a abrir sus confines a la acogida de quien llega de otros lugares movido por una sed de conocimiento. Una oportunidad única para el enriquecimiento recíproco y el crecimiento común. Ofrecer hospitalidad permite hacer fructificar las potencialidades ambientales, sociales y culturales, crear nuevos puestos de trabajo, desarrollar la propia identidad y valorizar el territorio. Mil millones de oportunidades para el progreso, especialmente para los países en vías de desarrollo. Incrementar el turismo y, en particular, en sus formas más responsables permite encaminarse hacia el futuro firmes en la propia especificidad, historia y cultura. Generar ingresos y promover el patrimonio específico permite despertar esa sensación de orgullo y autoestima útiles para reforzar la dignidad de las comunidades de acogida, que deben estar siempre atentas a no traicionar el territorio, las tradiciones y la identidad en favor de los turistas.Es en las comunidades locales que ''se puede generar una mayor responsabilidad, un fuerte sentido comunitario, una especial capacidad de cuidado y una creatividad más generosa, un entrañable amor a la propia tierra, así como se piensa en lo que se deja a los hijos y a los nietos''.
Mil millones de turistas, si son adecuadamente acogidos, pueden convertirse en una importante fuente de bienestar y de desarrollo sostenible para todo el planeta. La globalización del turismo también conduce al nacimiento de un sentido cívico individual y colectivo. Cada viajero, adoptando un criterio más adecuado para recorrer el mundo, se convierte en parte activa en la protección de la Tierra. El esfuerzo de cada individuo multiplicado por mil millones se convierte en una gran revolución.

En el viaje también se esconde un deseo de autenticidad que se expresa en la inmediatez de las relaciones, en el dejarse involucrar por las comunidades visitadas. Nace la necesidad de alejarse del mundo virtual, capaz de crear distancias y conocimientos impersonales, y de redescubrir la autenticidad del encuentro con el otro. Y la economía del compartir puede tejer una red a través de la cual se acrecientan una humanidad y una fraternidad capaces de generar un intercambio equitativo de bienes y servicios.

El turismo representa mil millones de oportunidades también para la misión evangelizadora de la Iglesia. ''Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón''. Es importante, en primer lugar, que acompañe a los católicos con propuestas litúrgicas y formativas. Debe también iluminar a quien, en la experiencia del viaje, abre su corazón y se interroga, realizando así un verdadero primer anuncio del Evangelio. Es indispensable que la Iglesia salga y se haga cercana a los viajeros para ofrecer una respuesta adecuada e personalizada a su búsqueda interior; abriendo el corazón al otro, la Iglesia hace posible un encuentro más auténtico con Dios. Con este fin se debería profundizar en la acogida por parte de las comunidades parroquiales y en la formación religiosa de personal turístico.

Tarea de la Iglesia es también educar a vivir el tiempo libre. El Santo Padre nos recuerda que ''la espiritualidad cristiana incorpora el valor del descanso y de la fiesta. El ser humano tiende a reducir el descanso contemplativo al ámbito de lo infecundo o innecesario, olvidando que así se quita a la obra que se realiza lo más importante: su sentido. Estamos llamados a incluir en nuestro obrar una dimensión receptiva y gratuita, que es algo diferente de un mero no hacer'' .

No deberemos olvidar la convocatoria realizada por el papa Francisco a celebrar el Año Santo de la Misericordia. Debemos preguntarnos sobre cómo la pastoral del turismo y de las peregrinaciones puede ser un ámbito para ''experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y ofrece esperanza''. Signo peculiar de este tiempo jubilar será sin duda la peregrinación.

Fiel a su misión, y partiendo de la convicción que ''evangelizamos también cuando tratamos de afrontar los diversos desafíos que puedan presentarse'',4 la Iglesia colabora para hacer del turismo un medio para el desarrollo de los pueblos, especialmente de los más desfavorecidos, promoviendo proyectos simples pero eficaces. La Iglesia y las instituciones deben, sin embargo, estar siempre atentas para evitar que mil millones de oportunidades se transformen mil millones de riesgos, colaborando en la protección de la dignidad de la persona, de los derechos laborales, de la identidad cultural, del respeto del ambiente, etc.

Mil millones de oportunidades también para el ambiente. ''Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios'' . Entre el turismo y el medio ambiente existe una estrecha interdependencia. El sector turístico, aprovechando las riquezas naturales y culturales, puede promover su conservación o, paradójicamente, su destrucción. En esta relación, la encíclica Laudato si’ aparece como una buena compañera de viaje.

Muchas veces fingimos no ver el problema. ''Este comportamiento evasivo nos sirve para seguir con nuestros estilos de vida, de producción y de consumo''. Actuando no como dueño sino como ''administrador responsable'', cada uno tiene sus propias obligaciones que se deben concretar en acciones precisas, que van desde una legislación específica y coordinada a simples gestos cotidianos, pasando por programas educativos apropiados y proyectos turísticos sostenibles y respetuosos. Todo tiene su importancia.6 Pero es necesario, y sin duda más importante, un cambio en los estilos de vida y en las actitudes. ''La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco''.

El sector turístico también puede ser una oportunidad, es más, mil millones de oportunidades para construir caminos de paz. El encuentro, el intercambio y el compartir favorecen la armonía y la concordia.

Mil millones de ocasiones para transformar el viaje en una experiencia existencial. Mil millones de posibilidades para ser artífices de un mundo mejor, conscientes de la riqueza que se encuentra en la maleta de cada viajero. Mil millones de turistas, mil millones de oportunidades para convertirse en ''los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud'' .



miércoles, 1 de julio de 2015

El Papa recuerda al difunto Patriarca de Cilicia de los Armenios


Ciudad del Vaticano, 1 de julio 2015 (Vis).-El Papa Francisco ha enviado un mensaje al obispo Grégoire Ghabroyan, Administrador del Patriarcado de Cilicia de los Armenios, con motivo de las exequias de Su Beatitud Nersès Bédros XIX Tarmouni, -fallecido el pasado 25 de junio- celebradas en la catedral de san Gregorio y San Elías en Beirut (Líbano). El mensaje fue leido durante la ceremonia fúnebre por el cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales.

''Con gran tristeza -escribe el Papa- he recibido la noticia de la vuelta a la casa del Padre de nuestro querido hermano en Cristo, Su Beatitud Nerses Bedros XIX Tarmouni, Patriarca de Cilicia de los Armenios Cilicia. Guardo en el corazón el recuerdo de mi encuentro con él, acompañado por los obispos del Sínodo y los fieles de esta Iglesia Patriarcal, con motivo de la conmemoración de las víctimas de Metz Yegern y de la proclamación de San Gregorio de Narek, a Doctor de la Iglesia Universal. Estos acontecimientos vividos al lado de las reliquias del apóstol San Pedro es como si hubieran jalonado el recorrido fiel de vuestro ''Caput y Pater'' revelando algunos aspectos característicos de su persona.

Estaba, ante todo, profundamente arraigado en la Roca que es Cristo. Pensaba que el tesoro más grande que el obispo está llamado a administrar es la fe procedente de la predicación apostólica. Su Beatitud se entregó generosamente a su difusión, en particular favoreciendo la promoción permanente del clero para que, incluso en contextos difíciles, los ministros de Dios renovasen su adhesión a Cristo, única esperanza y consuelo de la humanidad.

Hizo que el sufrimiento del pueblo armenio durante su historia se convirtiera en una acción de gracias a Dios considerando el ejemplo de los mártires y de los testigos y obtuvo al mismo tiempo de Él, el bálsamo del consuelo y la reconciliación, el único que puede curar las heridas más profundas de las almas y de los pueblos.

El Patriarca Nerses finalmente pudo regocijarse con todo el pueblo armenio por la elevación de San Gregorio de Narek al título luminoso de Doctor de la Iglesia. Su Beatitud deseaba que la influencia espiritual de este gran santo fuera un ejemplo para los pastores y los fieles, convencido de que en San Gregorio de Narek todo el mundo puede experimentar las maravillas que el Señor es capaz de lograr en el corazón que se abre a Él en la simplicidad y la humildad diaria, siendo al mismo tiempo solidario con el drama de la humanidad mediante una intercesión sin tregua.

Invitados a recoger esta triple herencia que nos dejó el Patriarca Nerses, imploramos al Espíritu Santo que siga renovando la faz de la Iglesia Católica Armenia, a través del compromiso de los pastores y los fieles y nosotros también confiamos al Padre de toda Misericordia las fatigas unidas a los límites y debilidades de la condición de peregrinos en camino hacia la patria eterna''.


El Santo Padre expresa su cercanía al amado pueblo griego


Ciudad del Vaticano, 1 de julio de 2015 (Vis).-El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi, SI, comunicó a primera hora de la tarde cuanto sigue: ''Las noticias procedentes de Grecia preocupan por la situación social y económica del país. El Santo Padre desea que todo el pueblo heleno sienta su cercanía, sobre todo las familias duramente probadas por una crisis humana y social tan compleja como dura. La dignidad de la persona debe permanecer en el centro de cualquier debate político y técnico así como a la hora de tomar decisiones responsables. El Papa Francisco invita a todos los fieles a rezar por el bien del amado pueblo griego''.

Las personas y el planeta en primer lugar: el imperativo de cambiar de rumbo


Ciudad del Vaticano, 1 de julio de 2015 (Vis).- Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la presentación de la Conferencia de alto nivel ''Las personas y el planeta en primer lugar: el imperativo de cambiar de rumbo'' (Roma, Augustinianum, 2-3 julio), organizada por el Consejo Pontificio Justicia y Paz y CIDSE, red internacional de Ong católicas para el desarrollo.

Han intervenido el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, la escritora Naomi Klein, Ottmar Edenhofer, Co-Presidente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) yBernd Nilles, Secretario General de la Alianza Internacional de Organizaciones de Desarrollo católicas (CIDSE).

El cardenal Turkson subrayó que el título de la conferencia, que se centrará en el cambio climático, indica claramente el objetivo que se persigue: la gente y el planeta, no uno a expensas del otro y recordó que en su última encíclica, ''Laudato si'', el Papa propone una ecología integral que respete la dimensión humana y social y evidencia que el cambio climático es uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad en nuestros días, señalando además que el clima es un bien común, que pertenece a todos y es significativo para todos. ''Sin embargo -señaló el purpurado- los costos del cambio climático repercuten sobre todo en los que son menos responsables y menos capaces de adaptarse a él, a los pobres. En general, el cambio climático es un problema global con un espectro de consecuencias graves: ambientales, sociales, económicas y políticas''.En Laudato si', el Santo Padre lamenta también el fracaso de las últimas cumbres mundiales sobre el medio ambiente y lanza un llamamiento urgente para que se logren acuerdos internacionales vinculantes para detener el cambio climático.

A este respecto, como observó el cardenal Turkson, la conferencia COP21 (París, 30 noviembre-11 diciembre 2015) será crucial en la identificación de soluciones fuertes para el problema del cambio climático . Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (2015-2030) también son relevantes en este contexto y coinciden en diversos aspectos con cuanto afirma el Papa en su encíclica. ''Por ejemplo -señaló el prelado- en el punto 13 dedicado al imperativo de tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus repercusiones, las propuestas incluyen la construcción de ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles; el establecimiento de patrones de consumo y producción sostenibles; la defensa del mar y el uso sostenible de sus recursos marinos para el desarrollo , la protección, la restauración y la promoción del uso sostenible de los ecosistemas terrestres, la gestión sostenible de los bosques, la lucha contra la desertificación, el impedir y revertir la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad''.

''Estos objetivos, de forma similar a los puntos importantes en ''Laudato si '', dependen del compromiso y la voluntad de toda la comunidad mundial durante la 70 Asamblea General de la ONU a partir de mediados de septiembre de 2015. Sin embargo -el mayor obstáculo para el "imperativo de cambiar de rumbo" no es económico, científico o incluso tecnológico, sino que se anida, más bien, en nuestras mentes y corazones...La misma lógica que dificulta tomar decisiones drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza... La dimensión política necesita retomar el control sobre la economía y las finanzas, es decir, sobre las decisiones básicas de las sociedades humanas. Este es el camino que recorre la entera familia humana, el que pasa de Nueva York a París y más allá'', finalizó el prelado.

A continuación Naomi Klein afirmó que cuánto escribe el Papa Francisco en Laudato si, no es solo una enseñanza para el mundo católico, sino para ''cada persona que viva en este planeta''. ''Y puedo decir que, como feminista judía no practicante que se siente sorprendida de haber sido invitada al Vaticano, ciertamente me habla también a mí''.

''En un mundo donde el beneficio se coloca constantemente antes que las personas y el planeta, la economía del clima tiene mucho que ver con la ética y la moral -prosiguió- Porque si estamos de acuerdo que poner en peligro la vida en la tierra es una crisis moral, entonces nos corresponde a nosotros actuar moralmente. Eso no significa poner en juego el futuro merced a los ciclos de auge y caída del mercado. Significa políticas que regulan directamente la cantidad de carbono que se puede extraer de la tierra. Significa políticas que nos lleven a conseguir el cien por cien de energía renovable en dos o tres décadas, no a finales de siglo. Y significa la asignación de recursos comunes y compartidos, como la atmósfera, sobre la base de la justicia y la equidad''.

Por eso ''un nuevo tipo de movimiento climático está emergiendo rápidamente. Se basa en la verdad más valiente expresada en la encíclica: que nuestro sistema económico actual al mismo tiempo que alimenta la crisis climática nos impide tomar las acciones necesarias para evitarlo. Un movimiento basado en el conocimiento de que si no queremos que el cambio climático se nos escape de las manos necesitamos un cambio de sistema. Y debido a que nuestro sistema actual también está alimentando cada vez mayor desigualdad, tenemos la oportunidad, frente al desafío climático, de resolver múltiples crisis superpuestas a la vez. En resumen, podemos conseguir invertir la ruta hacia un clima más estable y al mismo tiempo hacia una economía más justa''.

''Esta creciente comprensión es la causa de algunas alianzas sorprendentes e incluso inverosímiles. Como, por ejemplo, yo en el Vaticano. Al igual que los sindicatos, los indígenas, los fieles de diversos grupos y los ecologistas trabajando más a contacto que nunca. Dentro de estas coaliciones, no estamos de acuerdo en todo.... Pero sabemos que la puesta en juego es tan alta, el tiempo tan corto y la tarea tan grande que no podemos permitirnos el lujo de dejar que las diferencias nos dividan. Cuando cuatrocientas mil personas marcharon por la justicia climática en Nueva York el pasado mes de septiembre, el lema fue "Para cambiar todo, necesitamos a todos". Ese todos incluye, por supuesto a los líderes políticos. Y después de haber asistido a muchas reuniones con los movimientos sociales sobre la cumbre COP en París, puedo afirmar que habrá tolerancia cero para otro fracaso disfrazado de éxito ante las cámaras. Si el acuerdo no logra reducciones inmediatas de emisiones al tiempo que proporciona un apoyo real y sustancial para los países pobres, entonces será declarado un fracaso. Como realmente lo sería''.


''Lo que siempre debemos recordar -subrayó Naomi Klein- es que no es demasiado tarde para desviarse del camino peligroso que nos está llevando hacia 4 grados de calentamiento. De hecho aún podríamos mantener el calentamiento por debajo de 1,5 grados si lo consideramos nuestra principal prioridad colectiva. Sería difícil, sin duda. Tan difícil como el racionamiento y las reconversiones industriales que una vez que se hicieron en tiempos de guerra. Como los programas ambiciosos de lucha contra la pobreza y obras públicas a raíz de la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial. Pero difícil no es lo mismo que imposible. Y renunciar a una tarea que podría salvar incontables vidas y evitar tanto sufrimiento, simplemente porque es difícil, costoso y requiere sacrificio de los que pueden permitirse vivir con menos no es pragmatismo. Es una rendición de lo más cobarde. Y no hay análisis de costos y beneficios en el mundo capaz de justificarlo''.

Arzobispo Tomasi: El terrorismo es la antítesis de los valores y compromisos de la coexistencia pacífica nacional e internacional


Ciudad del Vaticano, 1 julio de 2015 (Vis).-El arzobispo Silvano M. Tomasi, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otros organismos internacionales con sede en Ginebra intervino ayer, 30 de junio, en la XXIX Sesión del Consejo de Derechos Humanos, durante el Panel sobre los efectos del terrorismo y el disfrute de todas las personas de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

''La Delegación de la Santa Sede -dijo el nuncio – quisiera denunciar especialmente los actos terroristas perpetrados en nombre de la religión... El terrorismo es un medio político para influir en el comportamiento y alcanzar objetivos a través del miedo. Los actos de terrorismo causan la destrucción de los derechos humanos, de las libertades políticas y del estado de derecho. El terrorismo es la antítesis de los valores y compromisos compartidos que sirven de base para la coexistencia pacífica a nivel nacional e internacional. De hecho, con la proliferación del terrorismo y la impunidad de que gozan sus autores, podemos decir que también hay una "globalización del terrorismo" ...Una situación así, requiere la voluntad política de los principales actores para abordar y resolver el problema del terrorismo global y sus efectos desastrosos''.


''La Santa Sede está profundamente convencida de que el terrorismo, en especial aquellas formas que se derivan de extremismo religioso, debe afrontarse con el esfuerzo político concertado de todas las partes, especialmente de todos los partidos locales y regionales interesados, así como por los principales actores internacionales, cuyo papel es indispensable en la negociación y la búsqueda de una solución viable, diplomática o de otra tipo , para proteger la vida y la estabilidad futura de las regiones afectadas por el terrorismo. La respuesta al terrorismo no puede ser simplemente por medio de la acción militar. La participación política, sistemas jurídicos justos y la eliminación de todas las formas de apoyo público y privado para el terrorismo son los medios no sólo para responder, sino también para prevenir el terrorismo. También es importante recordar la obligación positiva que los Estados tienen de tomar decisiones con el fin de proteger a sus ciudadanos y, cuando ello no sea posible, de colaborar con otras autoridades regionales con el fin de hacer frente a las amenazas planteadas por los grupos terroristas'', finalizó el prelado.

Mensaje para el Domingo del Mar: Más recursos para combatir la trata y explotación de personas


Ciudad del Vaticano, 1 de julio de 2015 (Vis).-El Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes ha publicado hoy su Mensaje para el Domingo del Mar (12 de julio ) firmado por el cardenal Antonio Maria Vegliò y el obispo Joseph Kalathiparambil, respectivamente presidente y secretario de ese dicasterio. Sigue el texto íntegro:

''Para transportar mercancías y productos por todo el mundo, la economía global se confía en gran medida en la industria marítima, apoyada por una fuerza de trabajo de alrededor de 1,2 millones de marineros que, en los mares y en los océanos, gobiernan las naves de todo tipos y dimensión y, a menudo, se enfrentan a las poderosas fuerzas de la naturaleza.

Por el hecho de que los puertos se han construido lejos de las ciudades y por la rapidez de la carga y descarga de las mercancías, las tripulaciones de estos barcos son personas “invisibles”. Como individuos no reconocemos la importancia y los beneficios que la profesión marítima ofrece a nuestras vidas, pero somos conscientes de su trabajo y de sus sacrificios sólo cuando ocurre alguna tragedia.

A pesar del desarrollo tecnológico que hace más cómoda la vida a bordo y facilita la comunicación con los seres queridos, los marineros se ven obligados a pasar largos meses en un espacio cerrado, lejos de sus familias. Normas restrictivas e injustas a menudo les impiden bajar a tierra cuando están en puerto y la continua amenaza de la piratería en numerosas rutas marítimas añade estrés durante la navegación. Estamos convencidos de que la ratificación y entrada en vigor de la Convención sobre el trabajo marítimo (2006) en un número creciente de países, acompañadas por controles eficaces por parte de cada gobierno, se traducirá en una mejora tangible de las condiciones laborales a bordo de todas las naves.

La situación actual de guerra, violencia e inestabilidad política en diversos países ha creado un nuevo fenómeno que está afectando al sector de los transportes marítimos. Desde el año pasado, junto con las Guardias costeras y las fuerzas navales de Italia, Malta y la Unión Europea, los buques mercantes que transitan por el mar Mediterráneo participan activamente en lo que se ha convertido en un rescate cotidiano de miles y miles de emigrantes, que buscan alcanzar sobre todo las costas italianas en todo tipo de embarcaciones abarrotadas e inapropiadas para la navegación.

Desde tiempo inmemorial los marineros cumplen con la obligación de prestar asistencia a las personas en peligro en el mar, en cualquier condición. Sin embargo, como se ha señalado por otras organizaciones marítimas, para los buques mercantes rescatar emigrantes en el mar representa un riesgo para la salud, el bienestar y la seguridad de sus tripulaciones. Los buques comerciales están diseñados para el transporte de mercancías (contenedores, petróleo, gas, etc.), mientras que los servicios de a bordo (alojamiento, cocina, baños, etc.) están construidos de acuerdo con el número limitado de miembros de la tripulación. Por lo tanto, estas naves no están equipadas para prestar asistencia a un gran número de emigrantes.

Los marineros están profesionalmente cualificados para su trabajo y están capacitados para gestionar algunas situaciones de emergencia, pero el rescate de cientos de hombres, mujeres y niños que intentan frenéticamente subir a bordo para estar seguros, es algo para lo que ningún curso de formación de la escuela marítima los ha preparado. Por otra parte, el esfuerzo realizado para salvar a tantas personas como sea posible y, a veces, la visión de cuerpos sin vida flotando en el mar, representan una experiencia traumática que deja a los miembros de la tripulación exhaustos y psicológicamente estresados, hasta el punto de necesitar un apoyo psicológico y espiritual específica.

En el Domingo del Mar, como Iglesia católica, queremos expresar nuestra gratitud a los marineros en general, por su fundamental contribución al comercio internacional. Este año en particular, queremos reconocer el gran esfuerzo humanitario realizado por las tripulaciones de los buques mercantes que, sin dudarlo, y a veces con riesgo para sus vidas, se han implicado en numerosas operaciones de rescate, salvando las vidas de miles de emigrantes.

Nuestro reconocimiento también se dirige a todos los capellanes y voluntarios del Apostolado del Mar por su compromiso cotidiano al servicio de la gente del mar; su presencia en los puertos es signo de la Iglesia en medio de ellos y muestra el rostro compasivo y misericordioso de Cristo.

En conclusión, al tiempo que hacemos un llamamiento a los gobiernos europeos y a los de proveniencia de los flujos migratorios, así como a las organizaciones internacionales para que colaboren en la búsqueda de una solución política duradera y definitiva, que ponga fin a la inestabilidad existente en aquellos países, también solicitamos que se comprometan más recursos no sólo para misiones de búsqueda y rescate, sino también para prevenir la trata y la explotación de personas que huyen de condiciones de conflicto y pobreza''.



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