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El 'Vatican Information Service' (VIS) es un boletín informativo de la Oficina de Prensa Santa Sede. Transmite diariamente información sobre la actividad magisterial y pastoral del Santo Padre y de la Curia Romana... []

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lunes, 20 de octubre de 2014

Francisco en el Consistorio: No podemos resignarnos a pensar en Oriente Medio sin los cristianos

Ciudad del Vaticano, 20 octubre 2014 (VIS).- Ha comenzado esta mañana, en el Aula Nueva del Sínodo, el Consistorio Ordinario Público presidido por el Papa para la canonización del Beato José Vaz (sacerdote del Oratorio de San Felipe Neri, fundador del Oratorio de la Santa Cruz Milagrosa en Goa y apóstol de Sri Lanka e India) y de María Cristina de la Inmaculada Concepción (fundadora de la Congregación de las Hermanas Víctimas Expiatorias del Santísimo Sacramento).

El Santo Padre ha querido dedicar la apertura del Consistorio a Oriente Medio y, en particular, a la situación que los cristianos viven en esa región. Francisco ha agradecido la presencia de los hermanos provenientes de esa zona a los que ha dicho: ''Compartimos el deseo de paz y de estabilidad en el Oriente Medio y la voluntad de fomentar la resolución de los conflictos a través del diálogo, la reconciliación y el compromiso político Al mismo tiempo, nos gustaría dar la mayor ayuda posible a las comunidades cristianas para sostener su permanencia en la región...''No podemos resignarnos a pensar en Oriente Medio sin los cristianos, que desde hace dos mil años confiesan el nombre de Jesús''.

El Papa ha destacado cómo los acontecimientos recientes, sobre todo en Iraq y Siria, son muy preocupantes. ''Estamos asistiendo a un fenómeno de terrorismo de dimensiones hasta ahora inimaginables -ha señalado-. Muchos de nuestros hermanos están siendo perseguidos y han tenido que abandonar sus hogares de una manera brutal. Parece que se haya perdido la conciencia del valor de la vida humana, parece que la persona no cuenta y que puede ser sacrificada por otros intereses. Y esto, por desgracia, ante la indiferencia de muchos''.
''Esta injusta situación requiere, además de nuestra oración constante -ha continuado-, una respuesta adecuada también por parte de la Comunidad internacional. Estoy seguro de que, con la ayuda del Señor, de la reunión de hoy nacerán valiosas reflexiones y sugerencias para poder ayudar a nuestros hermanos que sufren y para salir al encuentro del drama de la reducción de la presencia cristiana en la tierra donde nació y desde la cual se difundió el cristianismo''.

Consistorio: Paz, reconciliación y libertad religiosa en Oriente Medio

Ciudad del Vaticano, 20 octubre 2014 (VIS).-El Consistorio Ordinario se ha abierto con el saludo del Santo Padre y la relación del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, sobre el encuentro de los nuncios y de los representantes pontificios en Oriente Medio que tuvo lugar en el Vaticano del 2 al 4 de octubre.

A continuación intervinieron los cardenales y los patriarcas presentes en el Aula del Sínodo. En total, las intervenciones rondaron la treintena. Los Patriarcas de las Iglesias de Oriente Medio, en particular, describieron las situaciones y los problemas principales de las Iglesias respectivas en los respectivos países (Iraq, Siria, Egipto, Tierra Santa, Jordania, Líbano...) En general, las intervenciones se articularon sobre algunos principios: la exigencia de la paz y de la reconciliación en Oriente Medio, la defensa de la libertad religiosa, la ayuda a las comunidades locales, la gran importancia de la educación para crear nuevas generaciones capaces de dialogar entre ellas, el papel de la comunidad internacional.

Por lo que se refiere al primer punto, se subrayó que Oriente Medio necesita urgentemente replantearse su futuro. Se resaltó la importancia de Jerusalén, como ‘’capital de la fe’’ para las tres grandes religiones monoteístas y se puso en evidencia la necesidad de llegar a una solución del conflicto israelí-palestino y sirio. Ante las violencias perpetradas por Isis se ha reiterado que no se puede matar en nombre de Dios.

Con relación a la libertad religiosa se hizo hincapié en que la libertad de religión, junto con la de culto y de conciencia, es un derecho fundamental, innato y universal, un valor para toda la humanidad. Junto a ese derecho, se subrayó también la exigencia de que se reconozcan a los cristianos todos los derechos civiles de los demás ciudadanos, sobre todo en los países donde actualmente la religión no está separada del Estado

Por cuanto respecta, además, a la ayuda a las comunidades locales de la región se reiteró que un Oriente Medio sin cristianos sería una grave pérdida para todos, ya que juegan un papel fundamental para mantener el equilibrio en esa zona y por su gran compromiso en el ámbito de la educación. Por lo tanto, es esencial alentar a los cristianos para que permanezcan en Oriente Medio y perseveren en su misión, también porque han contribuido al bienestar de los países en que viven. Desde esta perspectiva, se ha reflexionado sobre el problema de la emigración de los cristianos. Deben encontrar acogida en las Iglesias y en los Estados a los que emigran y deberían contar también con estructuras pastorales adecuadas para los diversos ritos. Se ha solicitado, por otra parte, que prosiga el envío de ayudas humanitarias a Oriente Medio para que los cristianos se sientan animados a permanecer en sus tierras y a cultivar las diversas manifestaciones de solidaridad posibles por parte de las Iglesias de otros países, por ejemplo, con viajes y peregrinaciones.

En materia de educación, se hizo notar como en muchos países de Oriente Medio los libros de texto de la escuela no hablen de forma positiva de las religiones diversas de la del Estado y de la necesidad de una reflexión sobre este hecho por parte de las instituciones locales. En este sentido se ha evidenciado la necesidad de entablar un diálogo interreligioso con los musulmanes, partiendo de la base común de la razón y de una auténtica cooperación ecuménica, para que todas las Iglesias de Oriente Medio hagan oír una única voz.

En particular se ha pedido a la Comunidad internacional que garantice a los prófugos cristianos la posibilidad de regresar cuanto antes a sus hogares, estableciendo ''zonas de seguridad'', por ejemplo en la llanura de Nínive. Por último, se ha lanzado un llamamiento por todas las personas secuestradas en Oriente Medio para que el mundo no se olvide de ellas.

El Papa Francisco clausura el Sínodo y beatifica a Pablo VI

Ciudad del Vaticano, 19 de octubre 2014 (VIS).- La santa misa celebrada esta mañana a las 10,30 en la Plaza de San Pedro, durante la cual el Papa Francisco ha proclamado beato a Pablo VI, ha clausurado el Sínodo de los Obispos dedicado a ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización''. A la ceremonia, que contó con la presencia del Papa emérito, Benedicto XVI, participaron 70.000 personas procedentes de todo el mundo y con el Santo Padre concelebraron los cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos y presbíteros miembros del Sínodo.

Después del rito de beatificación y de la lectura del evangelio, Francisco pronunció una homilía en la que destacó que durante el Sínodo, los participantes sintieron la ''fuerza del Espíritu Santo que guía y renueva sin cesar a la Iglesia, llamad, con premura a hacerse cargo de las heridas abiertas y a devolver la esperanza a tantas personas que la han perdido''. Y refiriéndose al nuevo beato, lo definió como ''cristiano comprometido, apóstol incansable y gran timonel del Concilio''.

''Acabamos de escuchar una de las frases más famosas de todo el Evangelio: ''Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios'' -dijo Francisco citando el evangelio de hoy- Jesús responde con esta frase irónica y genial a la provocación de los fariseos que, por decirlo de alguna manera, querían hacerle el examen de religión y ponerlo a prueba. Es una respuesta inmediata que el Señor da a todos aquellos que tienen problemas de conciencia, sobre todo cuando están en juego su conveniencia, sus riquezas, su prestigio, su poder y su fama. Y esto ha sucedido siempre''.

''Evidentemente -prosiguió- Jesús pone el acento en la segunda parte de la frase: ''Y (dar) a Dios lo que es de Dios''. Lo cual quiere decir reconocer y creer firmemente –frente a cualquier tipo de poder– que sólo Dios es el Señor del hombre, y no hay ningún otro. Ésta es la novedad perenne que hemos de redescubrir cada día, superando el temor que a menudo nos atenaza ante las sorpresas de Dios. ¡Él no tiene miedo de las novedades! Por eso, continuamente nos sorprende, mostrándonos y llevándonos por caminos imprevistos. Nos renueva, es decir, nos hace siempre “nuevos”. Un cristiano que vive el Evangelio es “la novedad de Dios” en la Iglesia y en el mundo. Y a Dios le gusta mucho esta “novedad”.

''Dar a Dios lo que es de Dios'' -explicó- significa estar dispuesto a hacer su voluntad y dedicarle nuestra vida y colaborar con su Reino de misericordia, de amor y de paz.En eso reside nuestra verdadera fuerza, la levadura que fermenta y la sal que da sabor a todo esfuerzo humano contra el pesimismo generalizado que nos ofrece el mundo. En eso reside nuestra esperanza, porque la esperanza en Dios no es una huida de la realidad, no es un alibi: es ponerse manos a la obra para devolver a Dios lo que le pertenece. Por eso, el cristiano mira a la realidad futura, a la realidad de Dios, para vivir plenamente la vida –con los pies bien puestos en la tierra– y responder, con valentía, a los incesantes retos nuevos''.

''Lo hemos visto en estos días durante el Sínodo extraordinario de los Obispos –“sínodo” quiere decir “caminar juntos”–. Y, de hecho, pastores y laicos de todas las partes del mundo han traído aquí a Roma la voz de sus Iglesias particulares para ayudar a las familias de hoy a seguir el camino del Evangelio, con la mirada fija en Jesús. Ha sido una gran experiencia, en la que hemos vivido la sinodalidad y la colegialidad, y hemos sentido la fuerza del Espíritu Santo que guía y renueva sin cesar a la Iglesia, llamada, con premura, a hacerse cargo de las heridas abiertas y a devolver la esperanza a tantas personas que la han perdido. Por el don de este Sínodo y por el espíritu constructivo con que todos han colaborado, con el Apóstol Pablo, ''damos gracias a Dios por todos ustedes y los tenemos presentes en nuestras oraciones''. Y que el Espíritu Santo que, en estos días intensos, nos ha concedido trabajar generosamente con verdadera libertad y humilde creatividad, acompañe ahora, en las Iglesias de toda la tierra, el camino de preparación del Sínodo Ordinario de los Obispos del próximo mes de octubre de 2015. Hemos sembrado y seguiremos sembrando con paciencia y perseverancia, con la certeza de que es el Señor quien da el crecimiento''.

Después, centrándose en la figura del Papa Pablo VI, dijo que en la fecha de su beatificación se acordaba de las palabras con que instituyó el Sínodo de los Obispos: ''Después de haber observado atentamente los signos de los tiempos, nos esforzamos por adaptar los métodos de apostolado a las múltiples necesidades de nuestro tiempo y a las nuevas condiciones de la sociedad''.

''Contemplando a este gran Papa,a este cristiano comprometido, a este apóstol incansable, ante Dios hoy no podemos más que decir una palabra tan sencilla como sincera e importante: Gracias. Gracias a nuestro querido y amado Papa Pablo VI. Gracias por tu humilde y profético testimonio de amor a Cristo y a su Iglesia. El que fuera gran timonel del Concilio, al día siguiente de su clausura, anotaba en su diario personal: ''Quizás el Señor me ha llamado y me ha puesto en este servicio no tanto porque yo tenga algunas aptitudes, o para que gobierne y salve la Iglesia de sus dificultades actuales, sino para que sufra algo por la Iglesia, y quede claro que Él, y no otros, es quien la guía y la salva''.

''En esta humildad -concluyó- resplandece la grandeza del Beato Pablo VI que, en el momento en que estaba surgiendo una sociedad secularizada y hostil, supo conducir con sabiduría y con visión de futuro –y quizás en solitario– el timón de la barca de Pedro sin perder nunca la alegría y la fe en el Señor. Pablo VI supo de verdad dar a Dios lo que es de Dios dedicando toda su vida a la ''sagrada, solemne y grave tarea de continuar en el tiempo y extender en la tierra la misión de Cristo'' amando a la Iglesia y guiando a la Iglesia para que sea ''al mismo tiempo madre amorosa de todos los hombres y dispensadora de salvación''

Ángelus: Pablo VI, incansable sostenedor de la misión ad gentes

Ciudad del Vaticano, 19 de octubre de 2014 (VIS).-Finalizada la santa misa de clausura del Sínodo y antes de rezar el Ángelus, el Papa saludó a los peregrinos procedentes de Italia y de varios países y, en particular a los fieles de las diócesis de Brescia, Milán y Roma, vinculadas de modo significativo a la vida y al ministerio de Pablo VI.

Pablo VI, dijo el el Papa Francisco, fue un incansable sostenedor de la misión ad gentes como testimonia sobre todo la exhortación apostólica ''Evangelii nuntiandi'' con la que quiso despertar ''el impulso y el compromiso de la Iglesia en la misión . Y esta exhortación sigue siendo actual. Es significativo considerar este aspecto del pontificado de Pablo VI, precisamente hoy que se celebra la Jornada Misionera Mundial''.

''Antes de invocar todos juntos a la Virgen con la oración del Ángelus -concluyó- me gusta la profunda devoción mariana del beato Pablo VI a quien el pueblo cristiano estará siempre agradecido por la exhortación apostólica ''Marialis cultus'' y por haber proclamado a María “Madre de la Iglesia”, con ocasión de la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Y que María, Reina de los Santos y Madre de la Iglesia, nos ayude a realizar fielmente en nuestra vida la voluntad del Señor, tal y como hizo el nuevo beato''.

La Relación final y las votaciones concluyen los trabajos del Sínodo

Ciudad del Vaticano, 19 de octubre 2014 (VIS).-Ayer tarde concluyeron los trabajos de la III Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada a ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización'' con una Relación sinodal final (Relatio Synodi), cuyos puntos fueron sometidos a la votación de los Padres Sinodales. El Santo Padre autorizó la publicación inmediata del texto integral de la Relatio Synodi que será el documento de reflexión para todas las Conferencias Episcopales del mundo durante este año en preparación a la Asamblea sinodal de octubre de 2015 y que fue aprobado por la mayoría de los Padres sinodales. Asimismo autorizó la publicación de los votos para cada uno de los puntos. Sigue el link al Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede donde se encuentra la Relación sinodal final en italiano y el resultado de las votaciones:

http://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2014/10/18/0770/03044.html

El Papa habla a los Padres Sinodales: Estamos recorriendo un camino juntos

Ciudad del Vaticano, 19 de octubre 2014 (VIS).-Al final de la decimoquinta y última congregación general y una vez acabadas las votaciones, el Papa Francisco dirigió un discurso a los Padres Sinodales, en que comenzó afirmando que durante estas dos semanas los participantes en la III Asamblea General Extraordinaria, habían vivido una experiencia de "sínodo", es decir un recorrido solidario, un "camino juntos".

Pero en este, como en todos los caminos, observó Francisco, hubo momentos de carrera veloz, casi de querer vencer el tiempo y alcanzar rápidamente la meta, y otros de fatiga, casi hasta de querer decir basta, así como momentos de entusiasmo y de ardor. Momentos de profunda consolación, escuchando el testimonio de pastores verdaderos que llevan en el corazón sabiamente, las alegrías y las lágrimas de sus fieles. Momentos de gracia y de consuelo, escuchando los testimonios de las familias que han participado del Sínodo y compartieron con los Padres Sinodales la belleza y la alegría de su vida matrimonial. Un camino donde el más fuerte se ha sentido en el deber de ayudar al menos fuerte, donde el más experto se ha prestado a servir a los otros, también a través del debate.

Y dado que el camino del que habla el Santo Padre es un camino de seres humanos también hubo momentos de desolación, de tensión y de tentación, entre las cuales mencionó cinco empezando por la tentación del endurecimiento hostil, esto es el querer cerrarse dentro de lo escrito (la letra) y no dejarse sorprender por Dios, por el Dios de las sorpresas (el espíritu); dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que conocemos y no de lo que debemos todavía aprender y alcanzar. Esta sería la tentación de los celantes, de los escrupulosos, de los apresurados, de los así llamados "tradicionalistas" y también de los intelectualistas.

Otra tentación mencionada fue la del “buenismo” destructivo, que a nombre de una misericordia engañosa venda las heridas sin primero curarlas y medicarlas; que trata los síntomas y no las causa y las raíces. Se trataría aquí de la tentación de los "buenistas", de los temerosos y también de los así llamados “progresistas y liberalistas”.

La tercera tentación es la de transformar la piedra en pan para romper el largo ayuno, pesado y doloroso y también la de transformar, en cambio, el pan en piedra y tirarla contra los pecadores, los débiles y los enfermos de transformarla en “fardos insoportables” .La cuarta tentación es la de descender de la cruz, para contentar a la gente, y no permanecer, para cumplir la voluntad del Padre; de ceder al espíritu mundano en vez de purificarlo e inclinarlo al Espíritu de Dios. Y por último la tentación de descuidar el “depositum fidei”, considerándose no custodios, sino propietarios y patrones, o por otra parte, la tentación de descuidar la realidad utilizando una lengua minuciosa y un lenguaje pomposo para decir tantas cosas y no decir nada

No obstante, Francisco subrayó que las tentaciones no nos deben asustar o desconcertar, ni mucho menos desanimar, porque ningún discípulo es más grande que su maestro; por lo tanto si Jesús fue tentado – y además llamado Belcebú – sus discípulos no debían esperarse un tratamiento mejor. A continuación afirmó que le hubiera preocupado y entristecido mucho si no hubiera habido ni tensiones ni discusiones animadas, es decir, ese movimiento de los espíritus, como decía San Ignacio; si todos hubieran estado de acuerdo o taciturnos en una paz falsa y quietista.

En cambio el Papa manifestó su alegría y su reconocimiento por haber escuchado discursos e intervenciones llenos de fe, de celo pastoral y doctrinal, de sabiduría, de franqueza, de coraje y parresia, y porque los Padres Sinodales tuvieron siempre ante sus ojos el bien de la Iglesia, de las familias y la “suprema lex”: la “salus animarum” . Y esto siempre sin poner jamás en discusión la verdad fundamental del sacramento del matrimonio: la indisolubilidad, la unidad, la fidelidad y la capacidad de procrear o sea la apertura a la vida.

El Santo Padre hizo hincapié en que esa era la Iglesia, la viña del Señor, la Madre fértil y la Maestra premurosa, que no tiene miedo de arremangarse para derramar el aceite y el vino sobre las heridas de los hombres ; que no mira a la humanidad desde un castillo de vidrio para juzgar y clasificar a las personas, y que esa era la Iglesia Una, Santa, Católica y compuesta de pecadores, necesitados de la misericordia divina . Esa es la Iglesia, la verdadera esposa de Cristo, que busca ser fiel a su Esposo y a su doctrina. Es la Iglesia que no tiene miedo de comer y beber con las prostitutas y los publicanos. La Iglesia que tiene las puertas abiertas para recibir a los necesitados, los arrepentidos y no sólo a los justos o aquellos que creen ser perfectos. La Iglesia que no se avergüenza del hermano caído y no finge de no verlo, al contrario, se siente comprometida y obligada a levantarlo y a animarlo a reanudar el camino acompañándolo hacia el encuentro definitivo con su Esposo, en la Jerusalén celeste.

Así, afirmó, es la Iglesia, nuestra Madre. Y cuando la Iglesia, en la variedad de sus carismas, se expresa en comunión, no puede equivocarse: es la belleza y la fuerza del sensus fidei, de aquel sentido sobrenatural de la fe, que otorga el Espíritu Santo para que, todos juntos, podamos entrar en el corazón del Evangelio y aprender a seguir a Jesús en nuestra vida. Y esto no debe considerarse motivo de confusión y malestar.

Sin embargo, algunos comentadores imaginaron ver una Iglesia en litigio, en que una parte está contra la otra, dudando hasta del Espíritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad y de la armonía en la Iglesia. El Espíritu Santo que a lo largo de la historia ha conducido siempre la barca, a través de sus ministros, también cuando el mar era contrario y agitado y los ministros infieles y pecadores. Pero, como indicó el Papa, era necesario vivir todo esto con tranquilidad y paz interior también, porque el sínodo se desarrolla cum Petro et sub Petro y la presencia del Papa es garantía para todos.

Por lo tanto, la tarea del Papa es la de garantizar la unidad de la Iglesia, la de recordar a los fieles su deber de seguir fielmente el Evangelio de Cristo y la de recordar a los pastores que su primer deber es nutrir la grey que el Señor les ha confiado y salir a buscar – con paternidad y misericordia y sin falsos miedos – la oveja perdida. Y su tarea es también la de recordar a todos que la autoridad en la Iglesia es servicio como explicaba con claridad el Papa Benedicto XVI cuando afirmaba que la Iglesia está llamada y se empeña en ejercitar este tipo de autoridad que es servicio, y la ejercita no a título propio, sino en el nombre de Jesucristo… A través de los Pastores de la Iglesia, de hecho, Cristo apacienta a su grey: es Él que la guía, la protege, la corrige porque la ama profundamente. Pero el Señor Jesús, Pastor supremo de nuestras almas, quiso que el Colegio Apostólico, -hoy los Obispos- en comunión con el Sucesor de Pedro participaran en este misión suya de cuidar al pueblo de Dios, de ser educadores de la fe, orientando, animando y sosteniendo a la comunidad cristiana..

O como dice el Concilio, cuidando sobre todo que cada uno de los fieles sean guiados en el Espíritu Santo a vivir según el Evangelio su propia vocación, a practicar una caridad sincera y concreta y a ejercitar aquella libertad con la que Cristo nos liberó. Y a través de nosotros – continua el Papa Benedicto – es cómo el Señor llega a las almas, las instruye las custodia, las guía. También san Agustín en su Comentario al Evangelio de San Juan dice: Sea por lo tanto un empeño de amor apacentar la grey del Señor, que ha de ser la suprema norma de conducta de los ministros de Dios, un amor incondicional, como aquel del buen Pastor, lleno de alegría, abierto a todos, atento a los cercanos y atento con los lejanos, delicado con los más débiles, los pequeños, los simples, los pecadores, para manifestar la infinita misericordia de Dios con el consuelo de la esperanza.

Por lo tanto, dijo el Pontífice, la Iglesia es de Cristo – es su esposa – y todos los Obispos en comunión con el Sucesor de Pedro, tienen la tarea y el deber de custodiarla y de servirla, no como patrones sino como servidores. El Papa en este contexto no es el señor supremo sino más bien el supremo servidor – “Il servus servorum Dei”; el garante de la obediencia , de la conformidad de la Iglesia a la voluntad de Dios, al Evangelio de Cristo y al Tradición de la Iglesia poniendo de parte todo arbitrio personal, siendo también – por voluntad de Cristo mismo – el Pastor y Doctor supremo de todos los fieles y gozando de la potestad ordinaria que es suprema, plena, inmediata y universal de la iglesia.

Finalmente, Francisco recordó a todos que todavía tenían un año para madurar con verdadero discernimiento espiritual las ideas propuestas y encontrar soluciones concretas a las tantas dificultades e innumerables desafíos que las familias deben afrontar; para dar respuesta a tantos desánimos que circundan y sofocan a las familias; un año para trabajar sobre la “Relatio Synodi” que es el resumen fiel y claro de todo lo que fue dicho y discutido en esta aula y en los círculos menores. Y concluyó pidiendo que el Señor acompañase y guiase a todos los participantes en el Sínodo en este recorrido.


Audiencia al Primer ministro de Vietnam: Etapa importante en las relaciones entre la Santa Sede y ese país


Ciudad del Vaticano, 18 de octubre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha recibido hoy en audiencia al Primer Ministro de la República Socialista de Vietnam, Nguyen Tan Dung, que sucesivamente se ha encontrado con el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, a quien acompañaba el arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados.

Durante las conversaciones, que han transcurrido en un clima de cordialidad, se ha puesto de manifiesto el agrado por este encuentro que marca una etapa importante en el proceso de fortalecimiento de las relaciones entre la Santa Sede y Vietnam, siendo ésta la segunda visita del Primer Ministro al Vaticano después de la efectuada en 2007. Se ha evidenciado el compromiso de la Iglesia a la hora de contribuir al desarrollo del país gracias a su presencia en varios sectores para el beneficio de la entera sociedad. En ese contexto se ha reiterado el vivo aprecio por el apoyo prestado por las autoridades a la comunidad católica en el marco de cuanto sancionó la Constitución de 2013 en materia de política religiosa al igual que por la asistencia dada al Representante pontificio de la Santa, no residente, en Vietnam en el desarrollo de su misión, encaminada a la promoción de las relaciones entre Iglesia y Estado de cara al objetivo común de las relaciones diplomáticas. Después se han abordado diversas cuestiones que se espera profundizar y resolver a través de los canales de diálogo existentes.

Por último se ha procedido a un intercambio de opiniones sobre algunos temas de actualidad regional e internacional, en especial a las iniciativas destinadas a promover la paz y la estabilidad en el continente asiático.

Cristianos e hindúes: Juntos para promover la cultura de la inclusión

Ciudad del Vaticano, 20 octubre 2014 (VIS).- ''Cristianos e hindúes: juntos para promover la cultura de la inclusión” es el tema del Mensaje dirigido a los seguidores del hinduismo por el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, con motivo de Deepavali, la fiesta de la luz, que este año se celebra el 23 de octubre. El documento lleva también la firma del padre Miguel Angel Ayuso Guixot, M.C.C.J, secretario de ese dicasterio.

''Es cierto que la globalización -dice el texto- ha abierto muchas fronteras innovadoras y ofrecido nuevas oportunidades para el desarrollo, entre las cuales, mejores servicios educativos y sanitarios, y favoreciendo la toma de conciencia sobre la necesidad de democracia y justicia social en el mundo, hasta el punto de que nuestro planeta se ha convertido verdaderamente en "una aldea global", gracias también a los modernos medios de comunicación y transporte. Pero también hay que decir que la globalización no ha logrado su objetivo principal, que era integrar a las poblaciones locales en la comunidad global. Más bien, la globalización ha repercutido considerablemente en muchos pueblos haciéndoles perder su propia identidad socio-cultural, económica y política''.

''Los efectos nocivos de la globalización se han notado en todo el mundo, incluso en las comunidades religiosas que están estrechamente unidas a las culturas circundantes. De hecho, la globalización ha contribuido a la fragmentación de la sociedad y al crecimiento, en ámbito religioso del relativismo y del sincretismo, así como de la privatización de la religión. El fundamentalismo religioso, la violencia étnica, tribal y sectaria en varias partes del mundo son amplias manifestaciones de descontento, la incertidumbre y la inseguridad, muy extendidas entre la gente, especialmente entre los pobres y los marginados excluidos de los beneficios de la globalización''.

''Las consecuencias negativas de la globalización, ''como la propagación del materialismo y el consumismo, han hecho que las personas se vuelvan más egocéntricas, más hambrientas de poder e indiferentes a los derechos, las necesidades y los sufrimientos de los demás. Esto, como dice el Papa Francisco, ha desembocado en la globalización de la indiferencia que nos lleva lentamente a acostumbrarnos al sufrimiento del otro, encerrándonos e nosotros mismos. Esta indiferencia genera la cultura de la exclusión que niega los derechos de los pobres, de los marginados y los indefensos, así como las oportunidades y los recursos que están a disposición de otros miembros de la sociedad. Se les trata como algo insignificante o irrelevante y se les considera una carga, innecesaria, se pueden usar y luego tirar como objetos. En muchos sentidos, la explotación de niños y mujeres, el abandono de los ancianos, los enfermos, los discapacitados, los migrantes y los refugiados, la persecución de las minorías son indicadores evidentes de esta cultura de la exclusión''.

''Construir una cultura de inclusión se convierte así en una llamada común y una responsabilidad compartida, que debemos asumir con urgencia. Es un proyecto que involucra a todos los que se preocupan por la salud y la supervivencia de la familia humana aquí en la tierra y que hay que llevar a cabo en medio de las fuerzas que perpetúan la cultura de la exclusión y, a pesar de ellas.

''Como personas arraigadas en nuestras respectivas tradiciones religiosas y con convicciones comunes, nosotros hindúes y cristianos, podemos unirnos a los seguidores de otras religiones y personas de buena voluntad para promover la cultura de la inclusión en vista de una sociedad justa y pacífica''.

Actos Pontificios

Ciudad del Vaticano, 18 octubre 2014 (VIS).-El Santo Padre ha nombrado al reverendo Can. Gyorgy Snell como obispo auxiliar de Esztergom-Budapest (superficie 1.543, población 2.088.000, católicos 1.254.000, sacerdotes 443, religiosos 734, diáconos permanentes 23) en Hungría. El obispo electo nació en 1949 y fue ordenado sacerdote en 1972. Ha estudiado Filosofía y Teología. Durante su ministerio pastoral ha sido, entre otras cosas: vicepárroco y párroco de varias parroquias de Hungría, decano, director de la superintendencia diocesana de las escuelas católicas y canónico del Capítulo metropolitano.

-El domingo 19 de octubre, el Santo Padre aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Mati en Filipinas, presentada por el obispo Patricio H. Alo, en conformidad con el canon 401 § 2 del Código de Derecho Canónico.

El sábado 18 de octubre, el Santo Padre:

-Aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis metropolitana de Malta, presentada por el arzobispo Paul Cremona O.P.,en conformidad con el canon 401 § 2 del Código de Derecho Canónico.

-Nombró obispo Norbert Turini, hasta ahora de Cahors (Francia) como obispo de de Perpignan-Elne (superficie 4.116, población 454.737, católicos 302.600, sacerdotes 85, religiosos 20,diáconos permanentes 79) en Francia.

-Nombró nuevos miembros de la Pontificia Comisión Bíblica y renovado el mandato de otros miembros del pasado quinquenio. Dicha Comisión para el quinquenio 2014- 2019 resulta compuesta por los siguientes miembros:

- Rev.do Knut Backhaus (Alemania);
- Rev.do P. Pietro Bovati, S.I. (Italia);
- Rev.da Sor Nuria Calduch Benages, M.N. (España);
- Rev.do Eduardo Córdova González (México);
- Prof. Bruna Costacurta (Italia);
- Rev.do Mons. Pierre Debergé (Francia);
- Rev.do Juan Miguel Díaz Rodelas (España);
- Rev.do Luís Henrique Eloy e Silva (Brasil);
- Rev.do P. Francolino Gonçalves, O.P. (Portugal);
- Rev.do Adrian Graffy (Gran Bretaña);
- Prof. Mary E. Healy (Estados Unidos);
- Rev.do John Chijioke Iwe (Nigeria);
- Rev.do Thomas Manjaly (India);
- Rev.do Hugo Orlando Martínez Aldana (Colombia);
- Rev.do Levente Balázs Martos (Hungría);
- Rev.do Jean Bosco Matand Bulembat (República Democrática del Congo);
- Rev.do Fearghus Ó Fearghail (Irlanda);
- Rev.do Johan Yeong-Sik Pahk (Corea);
- Rev.do Eleuterio Ramón Ruiz (Argentina);
- Rev.do Henryk Jozef Witczyk (Polonia).

-Nombró miembros ordinarios de la Pontificia Academia de las Ciencias a Yves Coppens, Docente di Paleoantropología y Prehistoria en el Collège de France de Paris (Francia), y a Ada E. Yonath, Docente de Bioquímica y Directora del Helen and Milton A. Kimmelman Center for Biomolecular Structure and Assembly del Weizmann Institute of Science di Rehovot (Israel).


sábado, 18 de octubre de 2014

Mensaje de la Asamblea del Sínodo sobre Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización


Ciudad del Vaticano, 18 octubre 2014 (VIS).-Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha tenido lugar la conferencia de presentación del Mensaje de la III Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos dedicada a ''Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización'' (5-19 de octubre). Han intervenido los cardenales Raymundo Damasceno Assis, arzobispo de Aparecida (Brasil), Presidente delegado; Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Presidente de la Comisión para el Mensaje y Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India). Sigue el texto integral:

''Los Padres Sinodales, reunidos en Roma junto al Papa Francisco en la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, nos dirigimos a todas las familias de los distintos continentes y en particular a aquellas que siguen a Cristo, que es camino, verdad y vida. Manifestamos nuestra admiración y gratitud por el testimonio cotidiano che ofrecen a la Iglesia y al mundo con su fidelidad, su fe, su esperanza y su amor.

Nosotros, pastores de la Iglesia, también nacimos y crecimos en familias con las más diversas historias y desafíos. Como sacerdotes y obispos nos encontramos y vivimos junto a familias que, con sus palabras y sus acciones, nos mostraron una larga serie de esplendores y también de dificultades.

La misma preparación de esta asamblea sinodal, a partir de las respuestas al cuestionario enviado a las Iglesias de todo el mundo, nos permitió escuchar la voz de tantas experiencias familiares. Después, nuestro diálogo durante los días del Sínodo nos ha enriquecido recíprocamente, ayudándonos a contemplar toda la realidad viva y compleja de las familias.

Queremos presentarles las palabras de Cristo: ''Yo estoy ante la puerta y llamo, Si alguno escucha mi voz y me abre la puerta, entraré y cenaré con él y él conmigo''. Como lo hacía durante sus recorridos por los caminos de la Tierra Santa, entrando en las casas de los pueblos, Jesús sigue pasando hoy por las calles de nuestras ciudades. En sus casas se viven a menudo luces y sombras, desafíos emocionantes y a veces también pruebas dramáticas. La oscuridad se vuelve más densa, hasta convertirse en tinieblas, cundo se insinúan el el mal y el pecado en el corazón mismo de la familia.

Ante todo, está el desafío de la fidelidad en el amor conyugal. La vida familiar suele estar marcada por el debilitamiento de la fe y de los valores, el individualismo, el empobrecimiento de las relaciones, el stress de una ansiedad que descuida la reflexión serena. Se asiste así a no pocas crisis matrimoniales, que se afrontan de un modo superficial y sin la valentía de la paciencia, del diálogo sincero, del perdón recíproco, de la reconciliación y también del sacrificio. Los fracasos dan origen a nuevas relaciones, nuevas parejas, nuevas uniones y nuevos matrimonios, creando situaciones familiares complejas y problemáticas para la opción cristiana.

Entre tantos desafíos queremos evocar el cansancio de la propia existencia. Pensamos en el sufrimiento de un hijo con capacidades especiales, en una enfermedad grave, en el deterioro neurológico de la vejez, en la muerte de un ser querido. Es admirable la fidelidad generosa de tantas familias que viven estas pruebas con fortaleza, fe y amor, considerándolas no como algo que se les impone, sino como un don que reciben y entregan, descubriendo a Cristo sufriente en esos cuerpos frágiles.
Pensamos en las dificultades económicas causadas por sistemas perversos, originados ''en el fetichismo del dinero y en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano'', que humilla la dignidad de las personas. Pensamos en el padre o en la madre sin trabajo, impotentes frente a las necesidades aun primarias de su familia, o en los jóvenes que transcurren días vacíos, sin esperanza, y así pueden ser presa de la droga o de la criminalidad.

Pensamos también en la multitud de familias pobres, en las que se aferran a una barca para poder sobrevivir, en las familias prófugas que migran sin esperanza por los desiertos, en las que son perseguidas simplemente por su fe o por sus valores espirituales y humanos, en las que son golpeadas por la brutalidad de las guerras y de distintas opresiones. Pensamos también en las mujeres que sufren violencia, y son sometidas al aprovechamiento, en la trata de personas, en los niños y jóvenes víctimas de abusos también de parte de aquellos que debían cuidarlos y hacerlos crecer en la confianza, y en los miembros de tantas familias humilladas y en dificultad. Mientras tanto, ''la cultura del bienestar nos anestesia y […] todas estas vidas truncadas por la falta de posibilidades nos parecen un mero espectáculo que de ninguna manera nos altera''. Reclamamos a los gobiernos y a las organizaciones internacionales que promuevan los derechos de la familia para el bien común.

Cristo quiso que su Iglesia sea una casa con la puerta siempre abierta, recibiendo a todos sin excluir a nadie. Agradecemos a los pastores, a los fieles y a las comunidades dispuestos a acompañar y a hacerse cargo de las heridas interiores y sociales de los matrimonios y de las familias.

También está la luz que resplandece al atardecer detrás de las ventanas en los hogares de las ciudades, en las modestas casas de las periferias o en los pueblos, y aún en viviendas muy precarias. Brilla y calienta cuerpos y almas. Esta luz, en el compromiso nupcial de los cónyuges, se enciende con el encuentro: es un don, una gracia que se expresa –como dice el Génesis– cuando los dos rostros están frente a frente, en una ''ayuda adecuada'', es decir semejante y recíproca. El amor del hombre y de la mujer nos enseña que cada uno necesita al otro para llegar a ser él mismo, aunque se mantiene distinto del otro en su identidad, que se abre y se revela en el mutuo don. Es lo que expresa de manera sugerente la mujer del Cantar de los Cantares: ''Mi amado es mío y yo soy suya… Yo soy de mi amado y él es mío''.

El itinerario, para que este encuentro sea auténtico, comienza en el noviazgo, tiempo de la espera y de la preparación. Se realiza en plenitud en el sacramento del matrimonio, donde Dios pone su sello, su presencia y su gracia. Este camino conoce también la sexualidad, la ternura y la belleza, que perduran aun más allá del vigor y de la frescura juvenil. El amor tiende por su propia naturaleza a ser para siempre, hasta dar la vida por la persona amada. Bajo esta luz, el amor conyugal, único e indisoluble, persiste a pesar de las múltiples dificultades del límite humano, y es uno de los milagros más bellos, aunque también es el más común.

Este amor se difunde naturalmente a través de la fecundidad y la generatividad, que no es sólo la procreación, sino también el don de la vida divina en el bautismo, la educación y la catequesis de los hijos. Es también capacidad de ofrecer vida, afecto, valores, una experiencia posible también para quienes no pueden tener hijos. Las familias que viven esta aventura luminosa se convierten en un testimonio para todos, en particular para los jóvenes.

Durante este camino, que a veces es un sendero de montaña, con cansancios y caídas, siempre está la presencia y la compañía de Dios. La familia lo experimenta en el afecto y en el diálogo entre marido y mujer, entre padres e hijos, entre hermanos y hermanas. Además lo vive cuando se reúne para escuchar la Palabra de Dios y para orar juntos, en un pequeño oasis del espíritu que se puede crear por un momento cada día. También está el empeño cotidiano de la educación en la fe y en la vida buena y bella del Evangelio, en la santidad. Esta misión es frecuentemente compartida y ejercitada por los abuelos y las abuelas con gran afecto y dedicación. Así la familia se presenta como una auténtica Iglesia doméstica, que se amplía a esa familia de familias que es la comunidad eclesial. Por otra parte, los cónyuges cristianos son llamados a convertirse en maestros de la fe y del amor para los matrimonios jóvenes.

Hay otra expresión de la comunión fraterna, y es la de la caridad, la entrega, la cercanía a los últimos, a los marginados, a los pobres, a las personas solas, enfermas, extrajeras, a las familias en crisis, conscientes de las palabras del Señor: ''Hay más alegría en dar que en recibir''. Es una entrega de bienes, de compañía, de amor y de misericordia, y también un testimonio de verdad, de luz, de sentido de la vida.

La cima que recoge y unifica todos los hilos de la comunión con Dios y con el prójimo es la Eucaristía dominical, cuando con toda la Iglesia la familia se sienta a la mesa con el Señor. Él se entrega a todos nosotros, peregrinos en la historia hacia la meta del encuentro último, cuando Cristo ''será todo en todos''. Por eso, en la primera etapa de nuestro camino sinodal, hemos reflexionado sobre el acompañamiento pastoral y sobre el acceso a los sacramentos de los divorciados en nueva unión.

Nosotros, los Padres Sinodales, pedimos que caminen con nosotros hacia el próximo Sínodo. Entre ustedes late la presencia de la familia de Jesús, María y José en su modesta casa. También nosotros, uniéndonos a la familia de Nazaret, elevamos al Padre de todos nuestra invocación por las familias de la tierra:

Padre, regala a todas las familias la presencia de esposos fuertes y sabios, que sean manantial de una familia libre y unida.

Padre, da a los padres una casa para vivir en paz con su familia.

Padre, concede a los hijos que sean signos de confianza y de esperanza y a jóvenes el coraje del compromiso estable y fiel.

Padre, ayuda a todos a poder ganar el pan con sus propias manos, a gustar la serenidad del espíritu y a mantener viva la llama de la fe también en tiempos de oscuridad.

Padre, danos la alegría de ver florecer una Iglesia cada vez más fiel y creíble, una ciudad justa y humana, un mundo que ame la verdad, la justicia y la misericordia''.



viernes, 17 de octubre de 2014

Francisco en el Día Mundial de la Alimentación: Para vencer el hambre es necesario cambiar el paradigma de las políticas de ayuda y desarrollo

Ciudad del Vaticano, 17 octubre 2014 (VIS).-Hoy, 16 de octubre es el Día Mundial de la Alimentación, la jornada instituida en 1979 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), para sensibilizar a la opinión pública sobre el problema alimentario y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. Con esa ocasión el Santo Padre ha enviado un mensaje al Director General de la FAO, José Graziano da Silva, del que reproducimos amplios extractos.

''Un año más, la Jornada Mundial de la Alimentación se hace eco del grito de tantos hermanos y hermanas nuestros que en diversas partes del mundo no tienen el pan de cada día...A pesar de los avances que se están realizando en muchos países, los últimos datos siguen presentando aún una situación inquietante, a la que ha contribuido la disminución general de la ayuda pública al desarrollo''.

''El tema propuesto por la FAO para la presente Jornada –Agricultura familiar: Alimentar al mundo, cuidar el planeta– pone de relieve la necesidad de partir de las personas, como individuos o como grupos, a la hora de proponer nuevas formas y modos de gestión de los diferentes aspectos de la alimentación. En concreto, es necesario reconocer cada vez más el papel de la familia rural y desarrollar todas sus potencialidades...La familia, de hecho, favorece el diálogo entre diversas generaciones y pone las bases para una verdadera integración social, además de representar esa deseada sinergia entre trabajo agrícola y sostenibilidad: ¿quién se preocupa más que la familia rural por preservar la naturaleza para las próximas generaciones? ¿y a quién le interesa más que a ella la cohesión entre las personas y los grupos sociales?''

''Defender a las comunidades rurales frente a las graves amenazas de la acción humana y de los desastres naturales no debería ser sólo una estrategia, sino una acción permanente que favorezca su participación en la toma de decisiones, que ponga a su alcance tecnologías apropiadas y extienda su uso, respetando siempre el medio ambiente. Actuar así puede modificar la forma de llevar a cabo la cooperación internacional y de ayudar a los que pasan hambre o sufren desnutrición...Nunca como en este momento ha necesitado el mundo que las personas y las naciones se unan para superar las divisiones y los conflictos existentes, y sobre todo para buscar vías concretas de salida de una crisis que es global, pero cuyo peso soportan mayormente los pobres... Pensemos en los hombres y mujeres, de cualquier edad y condición, que son víctimas de sangrientos conflictos y de sus consecuencias de destrucción y de miseria, entre ellas, la falta de casa, de atención médica, de educación. Llegan incluso a perder toda esperanza de una vida digna. Para con ellos tenemos la obligación, en primer lugar, de ser solidarios y de compartir''.

''Para vencer el hambre no basta paliar las carencias de los más desafortunados o socorrer con ayudas y donativos a aquellos que viven situaciones de emergencia. Es necesario, además, cambiar el paradigma de las políticas de ayuda y de desarrollo...¿Hasta cuándo se seguirán defendiendo sistemas de producción y de consumo que excluyen a la mayor parte de la población mundial, incluso de las migajas que caen de las mesas de los ricos? Ha llegado el momento de pensar y decidir a partir de cada persona y comunidad, y no desde la situación de los mercados. En consecuencia, debería cambiar también el modo de entender el trabajo, los objetivos y la actividad económica, la producción alimentaria y la protección del ambiente. Quizás ésta es la única posibilidad de construir un auténtico futuro de paz, que hoy se ve amenazado también por la inseguridad alimentaria''.

''Por su parte, la Iglesia católica, a la vez que continúa su actividad caritativa en los diversos continentes, está dispuesta a ofrecer, iluminar y acompañar tanto la elaboración de políticas como su actuación concreta, consciente de que la fe se hace visible poniendo en práctica el proyecto de Dios para la familia humana y para el mundo, mediante una profunda y real fraternidad, que no es exclusiva de los cristianos, sino que incluye a todos los pueblos''.

Mensaje del Papa a la Federación Universitaria Católica Italiana: Soldar la fractura entre Evangelio y contemporaneidad a través de la mediación cultural

Ciudad del Vaticano, 17 octubre 2014 (VIS).-El Papa Francisco ha enviado un mensaje a la Federación Universitaria Católica Italiana (FUCI) que se prepara a celebrar un congreso nacional extraordinario en Arezzo (Italia) dedicado al papa Pablo VI que fue Asistente Central de esa institución entre 1925 y 1933 y que será proclamado beato el próximo domingo.

El Santo Padre acompaña el congreso de la FUCI con tres palabras que entrega simbólicamente a sus participantes: la primera es ''studium''. ''Lo esencial de la vida universitaria -escribe Francisco- estriba en el estudio, en la fatiga y la paciencia del pensar que revela una tensión del ser humano hacia la verdad, el bien, la belleza...No os contentéis de verdades parciales o de ilusiones consoladoras; haced que el estudio sea un comprensión cada vez más plena de la realidad. Para ello son necesarias la humildad de la escucha y la amplitud de la mirada''.

La segunda palabra es investigación, que junto con el diálogo y la confrontación deben ser el método de estudio de la FUCI. ''La FUCI -prosigue el Papa- debe experimentar siempre la humildad de la búsqueda, esa actitud de acogida silenciosa de lo ignoto, de lo desconocido, del otro y demostrar su apertura y su disponibilidad para caminar con todos aquellos empujados por una tensión inquieta hacia la Verdad, creyentes y no creyentes, extranjeros y excluidos. La investigación se interroga constantemente, se transforma en encuentro con el misterio y se abre a la fe: hace posible el encuentro entre fe, razón y ciencia, permite un diálogo armonioso entre ellas... A través de este método de investigación es posible alcanzar un objetivo ambicioso: soldar la fractura entre Evangelio y contemporaneidad a través del estilo de la mediación cultural, una mediación itinerante que sin negar las diferencias culturales, al contrario, valorizándolas se proponga como horizonte de proyecto positivo''.

Por último, frontera. ''La Universidad es una frontera que os espera, una periferia en que acoger y sanar las pobrezas existenciales del ser humano. La pobreza en las relaciones, en el crecimiento humano, tienden a llenar las cabezas sin crear un proyecto compartido de sociedad, un fin común, una fraternidad sincera. Preocupaos siempre -subraya el Obispo de Roma- por encontrar al otro, por percibir el ''olor'' de los seres humanos de hoy, hasta impregnaros de sus alegrías y esperanzas, de sus tristezas y angustias. No levantéis nunca barreras que, al intentar defender la frontera, impiden el encuentro con el Señor. En la cultura, sobre todo hoy, necesitamos estar al lado de todos. Podréis superar el enfrentamiento entre los pueblos solo si lográis alimentar una cultura del encuentro y de la fraternidad''.

Benedicto XVI asistirá a la beatificación de Pablo VI

Ciudad del Vaticano, 17 octubre 2014 (VIS).-El Papa emérito Benedicto XVI asistirá este domingo a la beatificación de Pablo VI en la Plaza de San Pedro, según ha informado el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi S.I. Además del Papa emérito, que fue creado cardenal por el nuevo beato, también participarán en la solemne ceremonia otros dos purpurados también creados cardenales por el pontífice autor de la ''Populorum Progressio''; se trata de Paulo Evaristo Arns, arzobispo emérito de Sao Paulo (Brasil) y William Wakefield Baum, Penitenciario Mayor emérito.

Esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto emerito della Congregación para los Obispo, junto con los padres Pierantonio Lanzoni, delegado episcopal para la promoción de la memoria de Pablo VI en la diócesis de Brescia, ciudad natal del pontífice, y vice postulador de la causa de beatificación, Antonio Marrazzo, C.SS.R., postulador de la causa de beatificación y Davide Milani, portavoz de la diócesis de Milán de la que el cardenal Montini fue arzobispo entre 1954 y 1963, han ilustrado la figura del nuevo beato y su relevancia para la Iglesia contemporánea. Esta tarde, en la Radio Vaticana harán lo propio el cardenal Paul Poupard, Presidente emerito del Pontificio Consejo de la Cultura y el sacerdote Angelo Maffeis, Presidente del Instituto Paolo VI de Brescia; les acompañará Fausto Montini, sobrino de Pablo VI.

Miles de peregrinos asistirán a la beatificación y a los actos relacionados con ella, el primero de los cuales tendrá lugar mañana, sábado 18, en la basílica romana de los Doce Apóstoles, cuando el cardenal Angelo Scola, actual arzobispo de Milán presidirá las Vísperas. El domingo tendrá lugar la misa de beatificación presidida por el Papa Francisco el domingo a las 10,30 en la Plaza de San Pedro y el lunes 20, a las 9,30 en la basílica de San Pablo Extramuros, siempre el cardenal Scola presidirá la misa de acción de gracias para los fieles de las diócesis de Milán y Brescia.

Audiencias

Ciudad del Vaticano, 17 octubre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha recibido en audiencias separadas:

-El Metropolita Hilarion de Volokolamsk, presidente del Departamento par las Relaciones Eclesiásticas Externas del Patriarcado de Moscú.

-Cardenal Marc Oullet,P.S.S, Prefecto de la Congregación para los Obispos.

-Su Beatitud Louis Raphael I Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos.

-Cardenal José Saraiva Martions, Prefecto emérito de la Congregación de las causas de los Santos.

Esta tarde el Santo Padre recibirá a la señora Park Geun-hye, Presidenta de la República de Corea y séquito.

jueves, 16 de octubre de 2014

Duodécima Congregación: Evaluación y sugerencias sobre la Relación después de la discusión


Ciudad del Vaticano, 16 octubre 2014 (VIS).- Durante la duodécima Congregación General se presentaron en el Aula las relaciones de los diez Círculos menores, divididos por lenguas, dos en francés, tres en inglés, tres en italiano y dos en español. En general, los círculos menores ofrecieron tanto una evaluación de la "Relatio post disceptationem" (RPD), documento provisional en la mitad del recorrido del Sínodo, como varias posibles sugerencias para su inclusión en la "Relatio Synodi" (RS), documento definitivo y conclusivo de la Asamblea
En el Aula se expresó, en primer lugar, perplejidad por la publicación. si bien legítima de la RPD, porque, se dijo, se trata de un documento de trabajo que no expresa una opinión única y compartida por todos los Padres sinodales. Por lo tanto, después de haber apreciado el gran trabajo realizado para la redacción del texto y su estructura, los Círculos menores presentaron sus sugerencias.

Ante todo se hizo hincapié en que la RPD se concentra en las preocupaciones de las familias en crisis, sin una referencia más amplia al mensaje positivo del evangelio de la familia, al hecho de que el matrimonio como sacramento, unión indisoluble entre el hombre y la mujer, es un valor aún muy presente y en el que muchas parejas creen. Por ello, se espera que la RS contenga también un mensaje fuerte de aliento y apoyo de la Iglesia a los cónyuges fieles..

Por otra parte es esencial - se afirmó –evidenciar más adecuadamente la doctrina sobre el matrimonio, insistiendo en que es un don de Dios. Otras sugerencias adicionales fueron que en la RS se integren también elementos no contenidos en la RPD como el tema de lasadopciones, para la cuales se solicitó una simplificación de los procedimientos burocráticos, tanto nacionales como internacionales; o incluso las cuestiones de la biotecnología y la difusión de la cultura a través de la web, que pueden condicionar la vida familiar, así como una nota acerca de la importancia de las políticas en favor de la familia.

Se reiteró que es necesario prestar más atención a la presencia de los ancianos en los hogares y a las familias que viven en extrema pobreza, denunciando también las tragedias de la prostitución, la mutilación genital femenina y la explotación de niños con fines sexuales y laborales. Es importante -se dijo en el Aula- resaltar el papel fundamental de las familias en la evangelización y en la transmisión de la fe, destacando la vocación misionera. Todo ello con el objetivo de proporcionar una evaluación completa y equilibrada de la idea de "familia" en el sentido cristiano.

Con respecto a las situaciones familiares difíciles, los Círculos menores han evidenciado que la Iglesia debe ser una casa acogedora para todos, con el fin de que nadie se sienta rechazado. Sin embargo, se manifestó el deseo de una mayor claridad, evitando confusiones, vacilaciones y eufemismos en el lenguaje; por ejemplo sobre la ley de la gradualidad, para que no se convierta en gradualidad de la ley. Además, algunos Círculos expresaron su preocupación por la analogía hecha con el párrafo 8 de la "Lumen Gentium", ya que podría dar la impresión de una voluntad por parte de la Iglesia, de legitimar situaciones familiares irregulares, aunque puedan representar una etapa en el camino hacia el sacramento del matrimonio. Otros Círculos pidieron que se profundizase el concepto de "comunión espiritual", para que sea evaluado y, eventualmente, promovido y difundido.

Con respecto al acercamiento de los divorciados que se han vuelto a casar al sacramento de la Eucaristía, se expresaron, por la mayor parte, dos opiniones. Por un lado, se sugirió que la doctrina no se modificase y siguiera siendo la misma de ahora; por otro se habló de abrirse a la posibilidad de conceder la comunión , desde la perspectiva de la compasión y de la misericordia, pero sólo si se cumplen unas condiciones determinadas. En algunos casos, además, se sugirió que la cuestión fuera estudiada por una comisión especial interdisciplinaria. También se pidió que se prestase más atención a los divorciados que no se han vuelto a casar, testigos a veces heroicos de la fidelidad matrimonial. Al mismo tiempo, se manifestó el deseo que se acelere el proceso de reconocimiento de la nulidad del matrimonio y de la constatación de la validez del mismo. Y se recordó que los hijos no son una carga, sino un don de Dios, fruto del amor entre los esposos.

Se pidió una mayor orientación cristocéntrica, así como un mayor énfasis en el vínculo entre los sacramentos del matrimonio y el bautismo. La visión del mundo debe ser la que pasa por la lente del Evangelio, para invitar a los seres humanos a la conversión del corazón.

Igualmente se reiteró que, a pesar de la imposibilidad de equiparar el matrimonio entre hombre y mujer a las uniones homosexuales, las personas con esta orientación deben ser acompañadas pastoralmente y protegidas en su dignidad, pero sin que esto parezca una aprobación, por parte de la Iglesia, de su orientación y su forma de vida. Sobre la cuestión de la poligamia, en particular de los polígamos convertidos al catolicismo que deseen recibir los sacramentos, se sugirió un estudio amplio y exhaustivo.

Los grupos de trabajo también solicitaron una reflexión más amplia sobre la figura de María y la Sagrada Familia, para proponerlos como modelo de referencia para todos los núcleos familiares. Por último, se insistió en que se señalase que la RS será, en cualquier caso, un documento de preparación para el Sínodo Ordinario previsto para octubre de 2015.



Relaciones de los Círculos Menores

Ciudad del Vaticano, 16 octubre 2014 (VIS).-Los textos de las relaciones de los diez círculos menores -(Gallicus A y B, francés), (Anglicus A, B y C, inglés), (Italicus A, B y C, italiano) (Hibericus A y B, español)- de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, presentadas esta mañana en el Aula durante la duodécima congregación general se pueden encontrar en el siguiente link del Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

http://press.vatican.va/content/salastampa/it/bollettino/pubblico/2014/10/16/0763/03042.html

Capilla Sixtina: Nueva ''respiración'' y luz nueva


Ciudad del Vaticano, 16 octubre 2014 (VIS).-El director de los Museos Vaticanos, Antonio Paolucci ha presentado esta mañana en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el congreso internacional ''La Capilla Sixtina veinte años después: nueva respiración, nueva luz'', que tendrá lugar del 30 al 31 de octubre. El congreso coincide con el veinte aniversario de la inauguración de la Capilla Sixtina por San Juan Pablo II tras la restauración de los frescos de Miguel Angel que corrió a cargo de los expertos Fabrizio Mancinelli y Gianluigi Colalucci y también con el cuatrocientos cincuenta aniversario de la muerte de su genial autor.

Durante el congreso se informará sobre el nuevo sistema de climatización e iluminación de la Sixtina, puesto a punto en los tres últimos años, y necesario como ha explicado Paolucci por el gran aflujo de visitantes al que está sometida:más de seis millones anuales y a veces hasta de veinte mil personas al día. ''Hacía falta -ha dicho- una intervención radical que garantizase el recambio de aire, la anulación del polvo y otros agentes contaminantes, el control de la temperatura y la humedad y un nivel aceptable de anhídrido carbónico que, a largo plazo, podían representar una amenaza para la conservación de las pinturas murales, esos casi 2.500 metros cuadrados que constituyen la antología artística más importante del Renacimiento italiano''.


También era necesaria una iluminación nueva, ligera y al mismo tiempo total sin ''invadir'' la compleja realidad iconográfica, estilística e histórica de la Sixtina. Por lo tanto ninguna exacerbación luminosa sobre Miguel Angel, sino la posibilidad de una observación tranquila pero capaz de precisar con todo detalle y enteramente ''ese gran catecismo que tres papas, Sixto IV, Julio II y Pablo III) quisieron desplegar en las paredes y en la bóveda de la que ha sido siempre para todos ''la capilla del mundo''.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Audiencia general: El destino final del Pueblo de Dios


Ciudad del Vaticano, 15 octubre 2014 (VIS).- El destino final del Pueblo de Dios fue el tema de la catequesis del Papa Francisco durante la audiencia general de los miércoles. El Santo Padre comenzó recordando las palabras que dirigió San Pablo a la comunidad de Tesalónica cuando se planteaban con inquietud esa cuestión: ''Estaremos siempre con el Señor'', asegurando que era una de las frases más hermosas de las Escrituras y a continuación invitó a la multitud que llenaba la Plaza de San Pedro a repetirla tres veces.

Después habló de cómo en el Apocalipsis San Juan, ''retomando la intuición de los Profetas, describe la dimensión última, la definitiva, en términos de la ''nueva Jerusalén'' que desciende del cielo, de Dios, ataviada como una esposa para su marido''. .¡Esto es lo que nos espera! Y hete aquí, quien es la Iglesia: es el pueblo de Dios que sigue al Señor Jesús y se prepara día tras día, al encuentro con él, como una novia con su novio. ¡No es sólo una manera de decir: será de verdad un matrimonio! Sí, porque Cristo, convirtiéndose en hombre como nosotros y haciendo de todos nosotros una cosa sola con él, con su muerte y su resurrección, nos desposó realmente y, como pueblo, hizo de nosotros su esposa. Y esto no es más que el cumplimiento del plan de comunión y de amor tejido por Dios a lo largo de la historia, la historia del Pueblo de Dios y la historia de cada uno de nosotros''.

Pero también hay otro elemento de consuelo cuando San Juan escribe que en la Iglesia, esposa de Cristo, se hace visible la ''nueva Jerusalén''. ''Esto significa que la Iglesia,además de esposa -explicó el Papa- está llamada a convertirse en una ciudad, un símbolo por excelencia de la convivencia y la relación humana. ¡Qué bien, entonces, poder contemplar ya, según otra imagen muy sugerente del Apocalipsis, todos los pueblos y todas las naciones agrupados en esta ciudad, como en una tienda de campaña, será ''la tienda de Dios'' .Y en este marco glorioso no habrá más aislamiento, ni intimidaciones ni discriminaciones de cualquier tipo - social, étnica o religiosa - porque todos seremos uno en Cristo''-

''Frente a este escenario insólito y maravilloso, nuestros corazones no pueden por menos que sentirse confirmados con fuerza en la esperanza'' porque ''la esperanza cristiana no es sólo un deseo, no es optimismo... Para un cristiano, la esperanza es espera ferviente y apasionada del cumplimiento último y definitivo de un misterio, el misterio del amor de Dios en el que hemos renacido y en el que ya vivimos. Y es espera de alguien que va a llegar: es Cristo el Señor que se acerca cada vez más a nosotros, día tras día, y que, viene a introducirnos, finalmente, en la plenitud de su comunión y de su paz''. Y la Iglesia, subrayó Francisco, tiene entonces ''la tarea de mantener la lámpara de la esperanza encendida y claramente visible para que siga resplandeciendo como un signo seguro de salvación e ilumine a toda la humanidad por el camino que lleva al encuentro con el rostro misericordioso de Dios.

''¿Qué esperamos, pues? Que Jesús regrese! -concluyó-. La Iglesia, esposa, espera a su esposo. Debemos preguntarnos, sin embargo, con gran sinceridad: ''¿Somos realmente testigos luminosos y creíbles de esta espera, de esperanza? ¿Nuestras comunidades siguen viviendo en el signo de la presencia del Señor Jesús y en la espera acogedora de su venida, o están cansadas, entumecidas, bajo el peso de la fatiga y resignación? ¿También nosotros corremos el riesgo de quedarnos sin el aceite de la fe, sin el aceite de la alegría? Tengamos cuidado''.



Carta del Papa por el V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús


Ciudad del Vaticano, 15 octubre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha enviado un mensaje al obispo Jesús García Burillo de Ávila en ocasión del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, cuya festividad se celebra hoy. Francisco evoca en su carta la alegría de la que tanto hablaba la santa ''que se encuentra padeciendo trabajos y dolores''... y cómo recordaba a todos que ''¡el Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos!''. Santa Teresa animaba a no dejar de ''andar alegres'' y a rezar. Para ella el camino de la oración era como un ''tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos nos ama''.

El Papa destaca cómo estos consejos son de ''perenne actualidad''. ''En una cultura de lo provisorio -dice-, vivan la fidelidad del ''para siempre, siempre, siempre'', en un mundo sin esperanza, muestren la fecundidad de un ''corazón enamorado'', y en una sociedad con tantos ídolos, sean testigos de que ''sólo Dios basta''. Un camino del que el Santo Padre ha afirmado que no podemos recorrer solos, sino juntos, y cómo dijo la santa, junto a Cristo. ''Para ello, Teresa de Jesús recomienda simplemente tres cosas: ''amarse mucho los unos a los otros, desasirse de todo y verdadera humildad''.


¡Éste es el realismo teresiano -escribe Francisco-, que exige obras en lugar de emociones, y amor en vez de ensueños, el realismo del amor humilde frente a un ascetismo afanoso!... y finaliza deseando que ''¡ojalá contagie a todos esta santa prisa por salir a recorrer los caminos de nuestro propio tiempo, con el Evangelio en la mano y el Espíritu en el corazón!''

Actos Pontificios


Ciudad del Vaticano, 15 octubre 2014 (VIS).- El Santo Padre ha nombrado:

-Padre Vittorio Francesco Viola, O.F.M, como obispo de Tortona (superficie: 2.350; población: 281.310; católicos: 274.640; sacerdotes: 175; religiosos: 409; diáconos permanentes: 20) en Italia. El obispo electo nació en Biella (Italia) en 196 y fue ordenado sacerdote en 1993. Es licenciado y doctorado en Sagrada Liturgia por el Pontificio Instituto Litúrgico. Durante su ministerio pastoral ha sido, entre otras cosas, custodio del convento y de la Basílica Papal de Santa María de los Ángeles en la Porciúncula (Italia), guardián del convento en la Basílica de Santa Clara en Asís (Italia), responsable de la Oficina Litúrgica de la Región Umbría (Italia), responsable de varias oficinas diocesanas y profesor de Liturgia en varias universidades. Sucede al obispo Martino Canessa cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis ha sido aceptada por límite de edad.


-Obispo Antonio Fernando Bronchini, C.S.S., como obispo de Itumbiara (superficie: 21.152; población: 313.000; católicos: 244.000; sacerdotes: 28; religiosos: 26; diáconos permanentes: 2) en Brasil. Hasta ahora obispo de la diócesis de Jaboticabal (Brasil).
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